‘Testimonios sandinistas II’, las fotos de una revolución que traicionó su promesa (1)

Rubén Aguilar
04 noviembre 2026

En 1978, Eugenia y Pedro Meyer invitaron a mis papás y a mí a una cena en su casa. Recuerdo bien que ese día, sentados en la sala, Pedro nos mostró el trabajo que había realizado en Nicaragua como corresponsal de guerra.

Nos enseñó fotografías de los guerrilleros del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN) en los campamentos de la montaña, los estragos de la guerra, las poblaciones devastadas, la resistencia popular y las barricadas. También, las imágenes de su reunión con el dictador Anastasio Somoza.

Y nos puso algunas grabaciones de las entrevistas que había hecho a los combatientes y dirigentes revolucionarios. Hoy día, han pasado 48 años de aquella cena, recuerdo la entrevista con el sacerdote español Gaspar García Laviana, comandante Martín, que cayó en diciembre de 1978 en una emboscada de la Guardia Nacional, poco después de su reunión con Pedro.

Pedro Meyer documenta esa época de la historia de Nicaragua, con extraordinarias y dramáticas fotografías, en Testimonios sandinistas I (Colección Miramar, 2026), que termina con la caída de Anastasio Somoza, heredero de la dictadura familiar de los Somoza, que estuvo en el poder de 1937 a 1979, 42 años.

La historia continúa y los días que siguieron al triunfo de la Revolución sandinista, el 19 de julio de 1979, Pedro Meyer los documenta en Testimonios sandinistas II (Colección Miramar, 2026).

En el cartel de la presentación del libro se dice: “Pedro Meyer documentó los momentos decisivos que siguieron al triunfo de la insurrección sandinista: la firma de los primeros decretos, los rostros de los dirigentes sandinistas, las huellas del régimen derrocado y la realidad de sus prisioneros. Entre el fragor de las armas, el fervor de las multitudes y la vida cotidiana, sus imágenes capturan cómo la euforia coexistía día a día con el duelo, la tensión y la incertidumbre del futuro”.

En diciembre de 1979, cinco meses después del triunfo de la Revolución, estuve, con un grupo de amigos, 15 días en Nicaragua. Nos alojamos en casa de un amigo, dirigente sandinista que había conocido cuando vivió en México, antes de regresar a su país, para incorporarse a la guerra. En ese tiempo ocupaba un alto cargo en el gobierno. En 1981 y 1982 viví en Nicaragua, ya como integrante de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) Farabundo Martí de El Salvador.

Los días de ese viaje, en los lugares a donde íbamos y a las personas con la que nos encontrábamos, de distintos niveles sociales, el ambiente que todo lo invadía era de triunfo, de alegría, de confianza, pero sobre todo de esperanza. Estaba presente, con mucha fuerza, la convicción de que sí era posible construir una sociedad más justa y digna para todos. Eso estaba a la mano.

Pedro Meyer

Colección Miramar

México, 2026

166 páginas