‘Testimonios sandinistas II’, las fotos de una revolución que traicionó su promesa (2)

Rubén Aguilar
05 noviembre 2026

En el libro “Testimonios sandinistas II”, Pedro Meyer retrata la esperanza que siguió al triunfo revolucionario de 1979 en Nicaragua: las calles, los combatientes, las multitudes y la vida cotidiana de un pueblo que creyó posible construir una sociedad más justa. Casi medio siglo después, sus imágenes también interpelan al régimen de Daniel Ortega y a una revolución que terminó reproduciendo aquello que prometió combatir.

En “Después de la victoria”, un texto de Pedro Meyer en este libro, se dice: “Con los años comprendí que los fotógrafos solemos documentar el momento en que un poder cae. Mucho menos frecuente es presenciar el instante en que otro comienza a construirse. Ese fue el verdadero privilegio de este trabajo. No fotografiar el triunfo de una causa, sino asistir al nacimiento de una nueva realidad cuyos resultados nadie podía prever.

“Casi medio siglo después, estas imágenes ya no pertenecen únicamente a Nicaragua. Pertenecen a todos aquellos lugares donde la historia cambió mientras hombres y mujeres comunes intentaban seguir viviendo su vida cotidiana. No pretenden demostrar quién tenía razón, tampoco juzgar lo que ocurrió después. Su aspiración es más sencilla y, quizá por ello, más perdurable: conservar la textura humana de un momento que todavía no se había convertido en relato.

“Al mirar hoy este trabajo descubro también el origen de una forma de fotografiar que me ha acompañado desde entonces. Escuchar antes de concluir. Acercarme a las personas antes que a las ideologías. Desconfiar de las versiones definitivas. Entender que la historia nunca ocurre únicamente en los palacios de gobierno ni en los campos de batalla, sino también en las conversaciones, en los silencios, en los gestos y en los rostros de quienes rara vez aparecen en los libros.

“Tal vez por eso, al cerrar este segundo volumen, no siento que termina una historia. Siento que aquí comienza una manera de mirar el mundo, manera que seguiría acompañándome durante las décadas siguientes”.

Néstor García Canclini, en la revista Casa de las Américas, de noviembre de 1979, publica un texto sobre las fotografías que Pedro Meyer tomó en Nicaragua, que en este libro se reproduce y aquí transcribo algunas de sus ideas:

“El fotógrafo recorta el espacio y el tiempo que contextúan los hechos para ofrecer una visión sintética: cada imagen condensa estáticamente el sentido de un proceso.

“Pedro Meyer ha intentado, con una de sus imágenes, trascender los límites del oficio. Es la que fotografía a los fotógrafos desde las espaldas de Daniel Ortega y otros combatientes. En este caso, la cámara no se dedica principalmente a los revolucionarios, sino a los efectos que la revolución suscita en quienes la observan.

“Una fotografía aislada carece de poder narrativo, pero el ordenamiento elaborado de una serie de tomas puede mostrar la complejidad dinámica de una revolución incipiente. Junto a restos del monumento a Luis Somoza desparramados en el suelo, otra foto de una mujer que se cubre el rostro con ambas manos entre los minuciosos escombros de su casa.

“Por estas razones, la fotografía no puede decir ciertas cosas de una revolución, pero puede dejar que la revolución las diga. Su parcial pobreza frente a otras artes (la ductilidad del cine y la literatura para transmitir el movimiento histórico) tiene un reverso. Hay algo que otros artistas pueden aprender de los fotógrafos: cómo hablar menos sobre el pueblo y dejar que el pueblo se exprese por ellos”.

Pedro Meyer Colección Miramar (México, 2026)