Tiempos traen tiempos

Salomón Gaxiola
29 agosto 2026

Esta semana, nuestra Presidenta presentó una iniciativa de reforma constitucional al Artículo 86 junto con una reforma a la Ley de Nacionalidad (¿sabía que teníamos una ley de nacionalidad?) para que quien ocupe la Presidencia, Gubernatura o Jefatura de Gobierno de la CDMX no tenga doble nacionalidad, y, siendo franco, me parece algo totalmente irrelevante.

Creo que existe cientos o miles de temas que son de mayor atención al hecho de que un gobernante, Presidente o Jefe de Gobierno tenga la doble nacionalidad, vaya, me atrevo a señalar que es apelar a un nacionalismo que no deberíamos de apelar, pero independientemente de mi sentir, vale la pena preguntarte, ¿esta iniciativa es la que nuestro País necesita en este momento?

¿Qué se va a lograr con esta iniciativa? Más allá de que algunos como su servidor estemos hablando de esto, realmente no veo mayor sentido en cuestión de libertades, por el contrario esto es una restricción, ¿será que acaso lo que se busca es restringir derechos? ¿Qué beneficio podría tener? No se me ocurre ningún otro, que no sea buscar votos de aquellos que creen que la doble nacionalidad podría traducirse en un peligro, y esto francamente me parece ilógico.

Disculpe que nuevamente haga la pregunta, pero acaso ¿no podría la Presidenta hablar de algún otro tema?, ¿seguridad? ¿Economía? ¿Salud? ¿Educación? ¿Realmente es una reforma necesaria para nuestro País? ¿Usted qué opina?

La semana pasada mencioné que estábamos viviendo tiempos suigéneris y lo reitero, el viernes pasado Rubén Rocha Moya regresó al cargo que había dejado, pero sólo lo hizo por 33 horas, su regreso fue no sólo escaso sino amargo, me atrevo a decir, a pesar de haberse reunido con el Poder Legislativo y Judicial estatal, y de que algunos “celebraron” su retorno, esto cambió radicalmente al día siguiente que la Presidenta sacó un comunicado donde, si bien es cierto no nombra al ex Gobernador o Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, todo parecía indicar que sí, señalaba en este comunicado que nuestro País merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, que ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo y de la nación, además de señalar posteriormente que ella desconocía del regreso de Rocha Moya al cargo de Gobernador.

Ante esto, mágicamente muchos de quienes apoyaron al ex Gobernador Rocha dejaron de hacerlo, quienes en su momento le dijeron no estás solo, argumentaron que debía de renunciar.

El Gobernador con licencia o ex Gobernador presentó su renuncia el mismo sábado y desde entonces nada ha sido igual, el martes se le tomó protesta a Graciela Domínguez Nava como Gobernadora, y la Presidenta señaló que sería por el resto del cargo, es decir que ya no regresaría Rocha.

Graciela Domínguez Nava fue Secretaria de Educación en este mismo sexenio, es decir, en el sexenio de Rubén Rocha Moya, y antes de ser declarada Gobernadora se encontraba buscando ser la coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Sinaloa.

Ahora veamos a Enrique Inzunza, quien también ha tenido un cargo muy suigéneris y había manifestado en septiembre regresaría al Senado, también empezó a recibir invitaciones de que debía de renunciar, y sí lo hizo, renunció al partido que lo postuló, es decir, Morena, pero no al cargo de Senador, y se declaró independiente. ¿Cuánto tiempo durará como independiente? ¿Se irá a otro partido? En fin, lo dije la semana pasada y lo digo de nuevo, qué chulada cobrar como Senador.

¿Ven como Sinaloa desde el 2018 con sus tres gobernadores (solo uno electo) ha sido muy suigéneris? y eso que nada más estamos hablando de Gubernatura. En fin, tiempos traen tiempos.

PD 1. ¿Quien fungió como Gobernador desde que Rocha Moya presentó su renuncia hasta el martes que se le tomó protesta a la Gobernadora Domínguez Nava? Sé la respuesta legal, pero mi pregunta es más política.

PD 2. Esta semana el partido Morena señaló que será Imelda Castro la coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Sinaloa.