Tratado
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acaba de firmar un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. Esta firma es un acierto frente a la política arancelaria del Presidente Donald Trump, aplicada a una serie de productos de manufactura mexicana. Ante esa realidad, la Presidenta Sheinbaum ha puesto en marcha una estrategia de diversificar el comercio exterior de México con otras economías, buscando mejores condiciones y bases más equitativas en el intercambio comercial; es una medida inteligente de la Presidenta ampliar el comercio exterior con otros bloques económicos y, sin duda, esto va a fortalecer el desarrollo de México.
Lo anterior es una muestra de la claridad que tiene la Presidenta Sheinbaum sobre las medidas que tiene que asumir ante la realidad de la política comercial proteccionista, que ha asumido el Presidente Trump, al imponer aranceles a productos que nuestro País exporta a Estados Unidos e impactan en algunos de nuestros productos destinados a la exportación al mercado del Norte. Esto obliga a la Presidenta a buscar nuevos mercados para nuestros productos, que tienen una fuerte demanda y son apreciados en el comercio global.
Y es que Estados Unidos, que vive una crisis económica y la presión de una deuda externa gigantesca, como medida desesperada ha adoptado una política impositiva que afecta a países exportadores. En acero y aluminio, el arancel impuesto a México (y a otros países) es de un 25 por ciento, sin excepciones. Sinaloa, que es productor líder en tomate y cereales, tiene que pagar un 10 por ciento de aranceles por dichos productos. Y así, el país vecino ha impuesto aranceles a productos de alto consumo como la cerveza y el aguacate.
Ante esto, la Presidenta Sheinbaum trabaja de manera incansable, buscando mejores condiciones para nuestro comercio exterior.
Los ciudadanos ven con optimismo la entereza de la Presidenta, empeñada en fortalecer nuestra economía como un paso para alcanzar la plena liberación de su pueblo, e insertarlo en un desarrollo con bienestar estable. Esas son las metas que la Presidenta Sheinbaum se ha propuesto alcanzar en corto tiempo, a fin de consolidar el bienestar de los ciudadanos.
Y es que es muy importante encauzar al País por el sendero del progreso de su pueblo, hasta remontar el subdesarrollo que por siglos hemos padecido, a causa sobre todo de los pésimos gobiernos que tuvimos por largo tiempo en el pasado. Por fortuna, llegó la Cuarta Transformación y el País ha entrado en una nueva era, con un nuevo rumbo económico para superar la pobreza y la tremenda desigualdad que aún persiste en amplias zonas marginadas del País.
Los ciudadanos ven con optimismo su futuro, sobre todo porque ven que la Presidenta Sheinbaum tiene una visión clara, de estadista, del rumbo que debe tomar el País en un mundo cambiante, multipolar y multicultural, donde la visión hegemonista del pasado está cada vez más en crisis y donde viejas economías, como la de Europa, se renuevan y fortalecen, mientras otras como la de China y la India emergen con una gran potencia.
Las crisis en el mundo son cíclicas, estamos seguros que vienen buenos tiempos para nuestro País, que vive un proceso de regeneración, donde lo nuevo poco a poco se va imponiendo sobre las rémoras de un pasado que se niega a morir, hasta construir un México próspero, plenamente democrático e igualitario, soberano y libre de las presiones económicas que tratan de imponerle las políticas hegemonistas y neocoloniales del pasado.
La Presidenta Sheinbaum ha demostrado entereza y visión para consolidar la transformación que se viene realizando en el presente, los ciudadanos están optimistas con los resultados de una economía dinámica, cada vez más diversa, cada vez más armónica e integrada entre ciudad y campo. Hay razones que presagian esos nuevos tiempos y resultados halagadores en el País, en eso el pueblo tiene plena certeza.
Hay muchas razones para afirmar lo anterior, tenemos elementos en qué fundar lo que afirmamos, hay hechos tangibles a la vista en la transformación que vive el País: en todo su territorio se está construyendo infraestructura industrial y agrícola, se está atendiendo, como asunto prioritario, la agenda social, se está cuidando el medio ambiente y atendiendo la salud... por ese camino no queda sino continuar profundizando el rumbo de transformación de México.
Hay estudios serios sobre lo que afirmamos y pensamos sobre el futuro del País, además hay hechos que dan certeza sobre el rumbo de la cuarta transformación, en los que fincamos presunciones optimistas sobre el futuro de la Nación.