Un breve encuentro

Rodolfo Díaz Fonseca
08 julio 2026

“Breve encuentro” es una película que dirigió David Lean en 1945, protagonizada por Celia Johnson y Trevor Howard, que tuvo tres candidaturas al Óscar y cuenta con la memorable música del segundo movimiento -Adagio sostenuto- del segundo concierto para piano y orquesta de Sergei Rachmaninov, que refuerza la melancólica dulzura de ese imposible romance.

Para comprender la grandeza de este concierto, se debe recordar que Rachmaninov cayó en una profunda depresión después del estreno de su primera sinfonía, de la cual lo ayudó a salir el doctor Nikolai Vladimirovich Dahl, a quien dedicó su segundo concierto, ya que gracias a él -tras prolongadas sesiones de hipnotismo- recuperó el periodo de estabilidad y creatividad.

El segundo concierto de Rachmaninov consta de tres movimientos: El primero, Moderato, comienza con acordes del piano solista que semejan campanas, antes de que haga su aparición el tema principal.

El segundo movimiento, Adagio sostenuto, traslada con sus embriagadoras notas a una tierna y delicada romanza, o nocturno de ensoñador romanticismo.

El tercer movimiento nos despierta para navegar en un agitado mar que no nos hace naufragar, sino que nos conduce hacia una exótica isla, acompañados por el virtuosismo del piano solista, que nos transporta hacia el pináculo y excelsitud del gozo y delectación.

Íñigo Pirfano, en el quinto capítulo de su libro “Inteligencia musical”, nos invita a escuchar esta obra: “Este Concierto para Piano en Do menor es de una belleza arrebatadora. Desde los primeros compases de su primer movimiento –en que el solista comienza a desgranar unos acordes que van subiendo de intensidad, creando una atmósfera única–, hasta el enérgico final del tercero, no existe una sola caída de tensión: todo en él es poderoso y perfecto, enérgico y sublime. En definitiva, una obra maestra indiscutible”.

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