Un nuevo nivel desbloqueado

Salomón Gaxiola
31 enero 2026

Si Usted es fanático de los videojuegos, sabrá que por lo general los videojuegos tienen distintos niveles de dificultad, y conforme practicas el juego, puedes subir el nivel de dificultad. ¿Por qué le comento esto?, para tratar de explicar nuestra Ciudad capital, ya que el miércoles 28 de enero (como me duele esa fecha) se desbloqueó un nuevo nivel de dificultad.

Usted ya sabe que ese día fueron atacados a balazos los diputados locales de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres y Elizabeth Montoya, así como una persona que iba de chofer, según diversos reportes, obviamente la situación de violencia no es nueva, tenemos aproximadamente año y medio con este tema, pero por lo general los funcionarios públicos sólo se habían visto afectados en robos de vehículos (incluso a algunos de ellos les habían “encontrado” el vehículo después del robo).

Ahora en esta ocasión, los hechos violentos llegaron a dos diputados, uno ex Presidente Municipal de Culiacán que, según los reportes, se encuentra grave pero estable; y por otro lado la Diputada, quien perdió un ojo derivado de esos hechos violentos. Podríamos pensar que es normal, y creo que ese es el problema, normalizamos cada nuevo nivel de violencia, ya nada nos parece fuera de la normalidad.

Aparece un muerto a un costado del Congreso: “normal”; cancelan Feria Ganadera: “normal”; se incendia cierto negocio y domicilio particular: “normal”; nos imponemos como sociedad un autotoque de queda: “normal”; y ahora dos diputados después de haber comparecido al Congreso y retirarse son atacados: “normal”. Cuidado: en algún momento tenemos que dejar de normalizar esta violencia, la pregunta es ¿cuánto esperaremos?

Aclaro que los diputados (y demás funcionarios públicos) no deben tener ningún privilegio diferente al que pueda tener cualquier ciudadano, pero el decir que son simples mortales sería faltar a la verdad, al ser Diputado tienes ciertas “ventajas”, quizá empezando con el sueldo que se percibe y lo mediático que puedes llegar a ser al tener la tribuna del Congreso a tu disposición. Esta colaboración no busca explicación sobre el ataque, son hechos que por alguna razón sucedieron, lo que busca señalar (además de esperar que se recuperen satisfactoriamente) es como conforme aumentan los hechos violentos, aumenta la normalidad de la sociedad a vivir (o sobrevivir) a ellos.

Acabamos de terminar una temporada de beisbol, donde debo reconocer que acudí a un juego de la serie final, aun sabiendo que no era “lo ideal”, pero reconociendo que no es posible vivir encerrado, paralizado o paranoico, en un acto de sinceridad no me arrepiento, la pasé bien, como por lo general se la pasa uno en el Estadio, pero eso no evita que me quede la sensación de haber asistido y haberme puesto en riesgo.

Tengo una hija de 17 años que está en plena juventud y que esta nueva normalidad es todo lo que le ha tocado vivir, como me lo dijo hace días: “papá, siempre me dices que está violento, ¿cuál es la diferencia ahora?”. Y tiene razón ya que desde septiembre del año pasado a sus permisos para salir la respuesta invariablemente es no, está peligroso. Entonces para ella, esta no es una nueva normalidad, es su normalidad, lo cual lo hace, por decir lo menos, lamentable.

PD. “¿Por qué no hablan de García Luna? ¿Por qué no hablan del periodo de Calderón? Eso es lo que deberían estar haciendo”. La Presidenta de nuestro país en su mañanera del 30 de enero de 2026.