Vasallos

Lorenzo Q. Terán
13 mayo 2026

No nos extrañan los infundios que, un día sí y otro también, lanza el Gobierno de los Estados Unidos contra funcionarios de la Cuarta Transformación. El Gobierno norteamericano -y aún más los surgidos del Partido Republicano- tiene alta proclividad a denostar a los gobiernos progresistas de América Latina. Esto se ha acentuado durante el segundo mandato de Donald Trump, quien es alérgico a los líderes que defienden los intereses nacionales. Quiere gobiernos dóciles a las políticas del imperio, quiere vasallos, no nacionalistas que defiendan la soberanía nacional. Y, echando mano de su enorme maquinaria mediática, no falta qué infundio inventarles con el ánimo de debilitarlos.

Afortunadamente, en nuestro País, contamos con una Presidenta como Claudia Sheinbaum Pardo, que tiene un profundo conocimiento de la historia nacional y defiende la soberanía nacional de manera firme, como lo mandata la Constitución. Y esa actitud da certeza a la ciudadanía, que aplaude la firmeza con la que nuestra primera mandataria defiende las instituciones de nuestro país. La actitud patriótica de nuestra presidenta es un garante ante la política avasalladora del gobierno del Norte. Lo ha reiterado: México es un país libre y soberano, que se apoya en su política exterior establecida en su Constitución, de allí se deriva la política de respeto mutuo que mantiene con todos los países civilizados del mundo.

México es respetuoso de la soberanía y exige ese mismo trato a su pueblo. A través del tiempo, la política exterior de México ha sido piedra angular en su trato respetuoso, pero firme, con los países del mundo. Dicha política se resume en la proclama Juarista: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”. La aplicación estricta de este principio, grabado con letras de oro en el máximo recinto legislativo, le ha permitido a México ganarse el respeto de todos los países del mundo.

Frente a las más enconadas controversias, México mantiene que la salida política, diplomática, es siempre la mejor manera de resolver las disputas entre naciones, abogando por la paz como la mejor manera en que los pueblos del mundo pueden asegurar su soberanía.

Ante cualquier eventualidad, México está atento y es cuidadoso en aplicar su política exterior, convirtiéndola en un escudo ante cualquier eventualidad que se suscite en el mundo. Su tradición diplomática, respetuosa de la soberanía, data de la época de Independencia, y se consolidó con las Leyes de Reforma de 1857, proclamadas por el Presidente Benito Juárez, que regularon y ordenaron la vida política y social. En el México moderno, un ilustre sinaloense, Genaro Estrada, consolidó, al redactar su famosa “Doctrina Estrada”, la esencia de la política exterior mexicana, basada en los principios de no intervención y respeto a la soberanía nacional.

Por eso es tan importante que todos los mexicanos conozcan la historia nacional. De esta manera, se reconoce el aporte de las acciones y el pensamiento de los grandes patriotas que construyeron esta gran Nación. También se eleva la conciencia cívica, se promueve hacer buenos ciudadanos, conocedores de su glorioso pasado y, por lo tanto, seguros del futuro promisorio que le espera a este país grande y generoso como es México.

Claro que siempre hay granitos en el arroz, algunos nostálgicos de la intervención extranjera, facciosos capaces de traicionar a su patria nunca han faltado enturbiando el cielo en el panorama nacional, por fortuna los menos. A esos no apelamos y sí a los patriotas que aman a su país, a los siempre dispuestos a defender sus fronteras y, ante cualquier eventualidad, prestos a defender el honor de la patria.

Contra todo tipo de circunstancias no titubean en cumplir con su deber de defender a la patria contra quien mancille su suelo. Los mexicanos bien nacidos sienten en el alma el deber de defender a su nación ante cualquier agresión externa, esa ha sido la actitud de los mexicanos cuando las circunstancias los han requerido; sin titubeos, cumpliendo su deber en bien de la libertad y la justicia.

La historia registra momentos estelares en que el patriotismo de los ciudadanos ha defendido con honor la paz de este País. México ha logrado conquistar un lugar destacado en el mundo y consolidar su progreso gracias a su defensa sin cortapisas de su soberanía.