Vender la educación

Rodolfo Díaz Fonseca
31 octubre 2026

Con el presente título no pretendemos hacer una crítica sobre las colegiaturas excesivas que se cobran en algunos colegios y universidades, aunque en muchos casos se excedan en los cobros de mensualidades y derechos a examen. Más bien, queremos referirnos a los cuestionamientos que expuso Byung-Chul Han sobre los efectos de mercantilización de la educación en el capitalismo y neoliberalismo.

El primer aspecto a destacar es que el profesor se volvió un vendedor. No se refiere a que venda las calificaciones o exámenes, sino a que se ve forzado a tratar de mejorar su imagen y a “vender” mejor su asignatura, de manera que la vuelva atractiva y entretenida, además de que se posibilite que los alumnos lo califiquen favorablemente.

Señaló: “Hoy la universidad es una empresa neoliberal que todo lo sacrifica en el altar del desempeño del rendimiento. Los catedráticos son vendedores, los estudiantes son clientes que acaban evaluando a los profesores. Este es el colapso de la cultura”.

La crítica no va contra el maestro que se esfuerza por preparar sus materiales utilizando la moderna tecnología, pero sí existe el riesgo de que se privilegie el espectáculo o vistosidad por encima del esfuerzo por desarrollar el pensamiento crítico.

Ahora bien, si el maestro es el vendedor, el alumno se convierte en el cliente, comprador o consumidor que persigue un artículo útil y redituable, cual si fuera un mercado o una transacción comercial cualquiera.

Este esquema tiende a sobrevalorar los avances tecnológicos y el consumo por encima de la auténtica calidad académica, ya que el saber se reduce prácticamente al rendimiento, y la evaluación se justifica con un número o cifra, sin importar si hubo un significativo avance en el planteamiento y reflexión del pensamiento crítico.

¿Vendo la educación? ¿Genero análisis y pensamiento crítico?