‘Ver para leer’, una alianza generosa

Emiliano Terán Bobadilla
31 agosto 2026

Los niveles de lectura en México están entre los más bajos del mundo y Sinaloa no escapa de esta tendencia. Cada año se proponen y promueven diferentes medidas para contrarrestar este rezago en la cultura literaria, con resultados que todavía dejan mucho que desear. Las razones detrás de esta baja actividad lectora tienen diferentes aristas, pero existe una que pocas veces consideramos. Para leer primero necesitamos ver bien.

La lectura es una actividad visual exigente. Requiere mantener durante periodos prolongados la visión cercana y utilizar continuamente la acomodación, el mecanismo que permite al ojo enfocar los objetos próximos. Con el paso de los años esta capacidad disminuye progresivamente hasta producir presbicia, mejor conocida como vista cansada. Prácticamente todos los adultos, después de los 40 años, necesitarán eventualmente algún tipo de corrección para realizar cómodamente actividades cercanas como leer.

¿Cuánto influye esta condición en nuestra capacidad para desarrollar o conservar el hábito de la lectura? Es una pregunta todavía abierta. Particularmente porque muchas personas no cuentan con lentes adecuados, utilizan una graduación desactualizada o simplemente han normalizado las dificultades para leer letras pequeñas. Sin embargo, es un problema que ahora podrá comenzar a atenderse entre trabajadores, estudiantes y padres de familia que forman parte de la comunidad universitaria.

La Universidad Autónoma de Sinaloa, a través de Bienestar Universitario, encabezado por la doctora Sofía Angulo de Madueña, impulsa el programa Ver para Leer, una iniciativa que integra salud visual y difusión de la cultura. Por un lado, busca acercar a la comunidad universitaria obras de calidad producidas por la Editorial Universitaria y, por otro, atender las dificultades de visión cercana que pueden limitar su lectura.

La propuesta parte de una idea sencilla. No basta con acercar un libro si existen dificultades para leerlo. Corregir la visión cercana puede mejorar la calidad de vida y, al mismo tiempo, facilitar el acceso a la lectura: una iniciativa que adquiere mayor alcance cuando suma capacidades con otras instituciones comprometidas con estas mismas causas.

En este programa participa también el Club de Leones. Una de las principales causas internacionales del leonismo es precisamente la visión, un área que los clubes han atendido de manera sostenida durante décadas en Sinaloa mediante campañas, evaluaciones y entrega de lentes.

El Club de Leones Culiacán Rosales y la Universidad Autónoma de Sinaloa formalizaron recientemente un convenio de colaboración que permitirá potenciar esta causa. Como este club forma parte de un distrito que agrupa a los clubes de Leones de Sinaloa y Baja California Sur, el convenio abre también la puerta para que estos trabajen junto con las diferentes unidades académicas de la Universidad, aprovechando sus recursos humanos, conocimientos e infraestructura para fortalecer las distintas causas que promueve el leonismo.

Esta colaboración tiene además una base científica. Nuestro grupo de investigación ha estudiado el estado de la salud visual de adultos en comunidades vulnerables de Sinaloa mediante jornadas en las que se evaluó la visión cercana y se entregaron lentes de lectura, con el apoyo del DIF estatal y otras instituciones.

Los resultados permitirán conocer con mayor precisión cómo se distribuye la presbicia en este tipo de poblaciones y dimensionar la necesidad de contar con programas accesibles de corrección visual. El trabajo será presentado en uno de los encuentros internacionales más importantes relacionados con las ciencias de la visión, la reunión anual de la Academia Americana de Optometría, que se llevará a cabo en Anaheim, California, del 30 de septiembre al 3 de octubre.

Ahí presentaremos el trabajo “Distribution of presbyopia in vulnerable populations in Sinaloa, Mexico, a large-scale humanitarian eye care initiative”, producto de una experiencia que demuestra que una intervención altruista también puede generar información científica útil para entender mejor los problemas de nuestra población.

Ver para Leer demuestra que la ciencia puede salir del laboratorio para resolver problemas concretos de nuestra comunidad y que estas alianzas pueden extenderse hacia más bibliotecas, escuelas y municipios que hoy no tienen acceso a una revisión visual básica. Sus resultados no solo se traducen en una mejor salud visual y calidad de vida, sino también en un beneficio de mayor alcance, porque cada lente entregado puede abrir la puerta para que una persona vuelva a leer y, con ello, para que la cultura llegue a más personas en Sinaloa.