Y ahora, boicots políticos en Sinaloa
Sabotaje a actos de Rocha e Imelda
Durante dos días consecutivos Sinaloa registró actos de sabotaje, uno al evento de inicio de la obra de Pacífico Mexinol en Topolobampo, y otro contra una asamblea informativa que encabezaron los senadores Imelda Castro y Gerardo Fernández Noroña en Culiacán, hechos ambos que deberían llamar la atención de la Secretaría de Gobernación federal antes de que transiten a tácticas mafiosas que compliquen más la de por sí comprometida estabilidad sinaloense.
De tratarse de la secuencia previa a la elección constitucional del 6 de junio de 2027, que obstruye las libertades de unos para imponer las razones de otros, sería hoy el momento de activar las alarmas y aplicar las leyes en previsión de que el proceso electoral propicie el uso de la anarquía como instrumento de desgobierno. Abrirle la puerta al dislate es lo peor que le ocurriría a Sinaloa cuando el boicot del crimen a la seguridad pública lo ha alterado todo.
Por fortuna, la provocación no pasó a mayores debido a la mesura con la que actuaron el Gobernador Rubén Rocha Moya, para cuidar la inversión por 3 mil 300 millones de dólares que generará 6 mil empleos en la etapa de construcción y 400 una vez en operación, así como la prudencia de Imelda Castro y seguidores para esquivar la bravata del grupo que de defender los derechos de policías jubilados y viudas de éstos escaló al boicot político.
Rocha Moya actuó con la prudencia de reconocerles a los manifestantes el derecho a la consulta indígena, aceptando la legitimidad de la demanda de los pueblos originarios que la empresa Transition Industries debió atender, sin pasar desapercibida la conjetura que le atribuye a Gerardo Vargas Landeros la operación contra el Gobernador como revancha por haber sido destituido del cargo de Alcalde de Ahome.
El caso de la oposición a la planta de metanol que pondría a Sinaloa en el liderazgo mundial de la industria química con emisiones de carbono casi cero, amerita detectar si se trata de un movimiento social auténtico, ajeno a vivales de la protesta que buscan provechos personales antes que beneficios colectivos. El proceso de instalación de la fábrica de amoniaco que ha pasado por las mismas trabas indica cómo hacer las cosas, qué debe cuidarse y la manera de convencer a la población del involucramiento en oportunidades lícitas de progreso.
En lo que concierne a la intromisión del grupo “Guerreros Azules” en la asamblea de rendición de cuentas de Castro, supuestamente por considerar personaje no grato al invitado Fernández Noroña, fue evidente la “mano negra” que operó para que cubiertos con gran estruendo mediático los manifestantes liderados por Yesenia Rojo intentaran el propósito de la violencia, que afortunadamente no escaló a tal grado. Las hipótesis que circulan desaforadamente en redes sociales apuntan hacia las precampañas o aliados de otros aspirantes del Movimiento Regeneración Nacional a la Gubernatura, en calidad de autores intelectuales de estos hechos.
Por la situación a que sometieron a Imelda Castro y Fernández Noroña resulta de alta prioridad determinar responsabilidades porque se trató de un acto público que involucró a ciudadanos pacíficos intimidados por incitadores profesionales. Independientemente de que el Senador defeño es ave de tempestades por su estilo truhan de hacer política, tiene derechos constitucionales para transitar por donde se le antoje. Esta labor de choque que encabeza Rojo, no olvidemos, tiene el origen en el empoderamiento que le dan el Congreso y Gobierno de Sinaloa.
Qué terribles consecuencias pagaría Sinaloa si actores y factores políticos operan para la mayor balcanización del estado. Cuidado con tentaciones a favor del caos político, económico y social que empezaron a verse el 23 de abril al prepararle a Rocha Moya trampas que conviertan asuntos torales en emboscada, como significa celada contra el desarrollo el intento por hacer tronar la colocación de la primera piedra de la planta de Mexinol, y un día después azuzar a sujetos irascibles para que descarrillen la proyección de Imelda Castro como candidata de Morena a Gobernadora.
No se extravíen los instigadores. La mayoría de los ciudadanos se hallan concentrados en reponerle la paz a Sinaloa, después de que el Estado de derecho y la armonía popular llevan más de año y medio trastornadas por la alta delincuencia. Pacificar tiene que ver también con respetar los derechos de terceros, frenar todo tipo de intriga palaciega enderezada contra cualquier miembro de la sociedad, y cuidar el andamiaje democrático como única vía hacia instituciones legítimas sólidas.
Sinaloa no tenía previsto,
En el guión de la lucha política,
La regresión a la era crítica,
Del hoy boicoteo, luego existo.
Graciela Domínguez Nava concentró el sábado en la capital del estado a sus simpatizantes de Culiacán, Eldorado, Navolato, Guasave y San Ignacio donde procedió a develar que se registrará en el proceso interno que realiza Morena para designar a la candidata a Gobernadora, considerando la Diputada federal que “tenemos que estar en la escucha permanente; eso debe ser lo que guíe nuestro quehacer cuando legislamos, cuando gestionamos, cuando hacemos política pública”. En la misma brega aspiracional la Diputada local María Teresa Guerra encabezó en Higueras de Zaragoza, Ahome, el encuentro Diálogos Ciudadanos y Legislativos, con la reflexión de que la política debe ser para servir, no para servirse y el desempeño de los cargos públicos debe estar orientados al bienestar de la población.