Abre UAS brecha a la inclusión, 471 aspirantes con discapacidad aplican para el nuevo ciclo

Noroeste/Redacción
25 mayo 2026

A través del programa Adiuas, la institución desplegó una red de igualdad de condiciones a jóvenes con necesidades específicas durante su examen institucional de diagnóstico

Con la meta de derribar las barreras físicas y pedagógicas que históricamente han limitado el acceso a la educación superior, la Universidad Autónoma de Sinaloa desplegó un operativo especial para atender a 471 aspirantes con necesidades específicas durante la aplicación del Examen Institucional de Diagnóstico para el ciclo 2026-2027.

A través del Programa de Atención a la Diversidad de la UAS, la institución implementó una red estatal de apoyo que incluyó acompañamiento personalizado y ajustes razonables para garantizar que la discapacidad no fuera un impedimento en el proceso de evaluación.

Elba Sayoko Kitaoka Lizárraga, responsable del programa, explicó que la estrategia no fue improvisada, sino que inició desde las preinscripciones digitales para detectar cada caso a tiempo.

“Tenemos monitores en cada unidad académica para que ellos estén observando y apoyando a tiempo a toda esa población”, informó Kitaoka Lizárraga.

Para la jornada, se activó a personal capacitado, brigadistas y voluntarios; solo en la capital sinaloense, 52 monitores se encargaron de asistir directamente a los jóvenes en las aulas.

“Se capacita a todo el personal para la atención e intervención durante el examen, para que se hagan los ajustes razonables, pero además se les envía a las unidades académicas qué estudiantes van a tener con alguna condición y qué ajustes razonables necesitan hacer”, precisó.

Pamela Montserrat Leal Villalobos, aspirante a licenciatura y quien previamente cursó estudios dentro de la UAS, reconoció el acompañamiento recibido.

“Me siento muy cómoda en Adiuas, agradezco mucho esta oportunidad porque en muchas otras escuelas esto resulta complicado, pero es muy bueno que la UAS haga este esfuerzo”, expresó.

Este año, la tecnología jugó un papel clave con la puesta en marcha de una plataforma institucional que permitió mapear con precisión qué requería cada estudiante antes de llegar al pupitre.

Más allá de las cifras, el programa rescató proyectos de vida que parecían pausados como el caso de Óscar Ulises Derkes, aspirante a Administración de Empresas, quien tras perder la vista y pasar dos décadas alejado de las aulas por motivos laborales, decidió retomar su sueño académico gracias al respaldo de Adiuas.

Ese respaldo también fue reconocido por madres de familia como Susan Edith Castelo Rojo, quien destacó la importancia de que existan programas que acompañen a estudiantes con distintas condiciones.

“Admiro que tengan esta posibilidad para los estudiantes, que no los dejen solos”, manifestó Castelo Rojo.

Asimismo, madres de familia como Zalia Cristal Granados Losa destacaron que este esquema ha permitido que estudiantes con discapacidad visual total desarrollen herramientas tecnológicas esenciales para competir en igualdad de condiciones.

Para los coordinadores del programa, esta jornada no fue solo un trámite administrativo, sino la consolidación de años de trabajo para convertir a la Casa de Estudios en un espacio donde la educación sea un derecho real y no un privilegio condicionado por las capacidades físicas.

El mensaje de la institución fue que la inclusión educativa implica, necesariamente, eliminar las barreras y abrir oportunidades reales para todos los sinaloenses.