‘Ahorita está abandonado, pero en aquel tiempo era centro de exterminio’

Karen Bravo
24 marzo 2023

Cuatro integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre narran cómo fueron víctimas de desaparición forzada en la década de 1970, y torturados en la Novena Zona Militar y el Campo Militar No. 1

Al frente de todos estaba Manuel Alapizco, cabello alborotado y mirada penetrante, aunque solo fuera una fotografía en un cuadro porque hace décadas fue asesinado.

A su espalda estaba su esposa Martha, Cirilo, Juan Manuel y Ramón, todos fueron integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre, y por ello fueron apresados, torturados y desaparecidos en la década de 1970.

Un día después del reconocimiento al lugar donde posiblemente fueron torturados en la Novena Zona Militar, en Culiacán, Cirilo recordó cómo fue vendado y amordazado en ese campo, lo que desató su nerviosismo por recordar a uno de sus compañeros de lucha que ahí perdió la vida.

A ese compañero, camarada de nosotros, lo llevaron baleado y lo tiraron ahí en el piso, y habíamos como unos siete ahí”, narró.

La desesperación mía fue que él gritaba que quería un médico y pues de la desesperación no podía hacer nada”.

Cirilo Cota Rodríguez es sobreviviente a tortura y fue víctima de desaparición forzada por 15 días en la Novena Zona Militar, luego estuvo retenido seis meses en el Campo Militar No. 1.

Recordó que como integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, participó en la lucha armada contra el Gobierno.

Todo el tiempo la prensa nos tachaba como asesinos, nos tachaba de terroristas y asesinos, nosotros no éramos asesinos”, expresó.

Queríamos nosotros que las masas, el proletariado, fundamentalmente que tiene que tomar el poder, el proletariado lo primero que tiene que conquistar es el poder político”, compartió.

Al igual que Cirilo, Martha Alicia Camacho Loaiza fue torturada, ella sufrió tortura obstétrica durante tres meses, al menos uno de ellos en la Novena Zona Militar, y el resto en una casa de seguridad de la Dirección Federal de Seguridad; todo esto, mientras ella estaba embarazada, y su hijo nació en cautiverio.

Martha reconoció con detalles el lugar donde fue torturada en el cuartel, incluso el color de la pared, cuya pintura ha permanecido por décadas debajo de más capas de pintura.

Mi esposo fue muy torturado, finalmente castrado y ejecutado extrajudicialmente”.

Ahí estaba su cuerpo, yo estaba sentada aquí y lo arrastraron hasta este espacio, había un baño”, señala.

Explicó que durante el recorrido vio un lugar que le pareció ser un horno crematorio, por la forma del objeto.

Y digo ¿qué es esto? ‘ah, es un temazcal’, yo también voy a temazcales y ningún temazcal tiene unas partes de metal, unas placas de metal con un grosor aproximado de una pulgada, era más de un centímetro”, detalló.

Hay dos entradas como chimeneas, hay dos entradas donde metían con lo que hacían el fuego”.

Ramón Galaviz estuvo 15 días en la Novena Zona Militar en donde sufrió tortura, luego lo enviaron seis meses detenido desaparecido en el Campo Militar No. 1; fue detenido en enero de 1978.

A mí me torturaron ahí en el área esa, en ese pedazo de terreno que estaba ahí; en aquel tiempo estaba limpiecito, ahorita está abandonado; en aquel tiempo era utilizado como centro de exterminio”.

Narró cómo elementos del ejército utilizaban a personas detenidas como él para localizar a más integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Ya el general me enseñaba fotografías ‘¿conoces a este? ¿conoces a este?’, ‘no, no los conozco’ y ya empezaba a darme sermón ‘¿para qué te metiste en esto, Ramón?’”, recordó.

Durante el tiempo que estuvo como víctima de desaparición forzada, fue testigo de la muerte de Antonio, uno de sus camaradas que era originario de un ejido cercano a Huatabampo, Sonora.

Cuando mi compañero aspira...una cosa horrible fue (...) cuando aspira él, da tres suspiros largos y ya no se escucha nada, ahí falleció; ya nomás se escucha cuando lo sacan arrastrando, el cuerpo de él, hasta la fecha está desaparecido”.

Juan Manuel Hernández Deras narró que previo a ser víctima de desaparición forzada, detectó que era vigilado y por seguridad no preguntaba el nombre a su compañero de cuarto, solamente el alias; cuando fue detenido estaba buscando una casa de renta.

Ya tenían la zona ya ubicada y había vigilancia, entonces teníamos que salir de ahí los que estábamos porque había mucha información, incluso había mucha propaganda”, narró.

Él estuvo dos meses en la Novena Zona Militar donde sufrió tortura, y después lo trasladaron al Campo Militar No. 1 donde permaneció dos meses en calidad de detenido desaparecido.

Los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre fueron liberados a raíz de la amnistía que promovió la activista Rosario Ibarra de Piedra, tras la detención de su hijo que tenía 19 años de edad a quien acusaron de ser integrante de dicho grupo.