Aprende a respirar

Dantiela Mendoza
16 noviembre 2015

"Mejora Tu Salud con sólo llenar tus pulmones de aire"

Desde que saliste del vientre de tu madre, respirar es una función que haces sin parar, día y noche, siempre estás inhalando oxígeno. Respirar, es tan normal y mecánico que ya ni lo sientes; sin embargo, es muy importante que las personas aprendan y conozcan su tipo de respiración, pues la mayoría de las personas no lo hace de una forma completa, es decir, llenando los pulmones a su máxima capacidad. 

Cuando de pronto te das cuenta de que respiras, es entonces que empiezas a inhalar más profundamente y es en ese preciso momento, cuando llenas a su límite tus pulmones, que el oxígeno inunda tu organismo, células y cerebro.

El inhalar desde el abdomen llena tus pulmones, lo que en situaciones de "nervios" (como hablar ante el público, acudir a una cita de trabajo o presentar un examen oral) puede ayudarte a calmarlos. Pero, ¿cómo se hace?

Para respirar mejor, primero debes sacar todo el aire de tus pulmones e inhala inflando tu abdomen de una forma lenta; retenlo por unos segundos y poco a poco vas exhalando por la boca. Repite mínimo tres veces el ejercicio a diferentes horas del día y verás cómo te sentirás mejor.

Es importante que consideres que las primeras veces este tipo de ejercicio lo puedes hacer sentado; ya que te acostumbres lo puedes realizar de pie, esto, debido a que la carga de oxígeno que le das al cerebro puede ocasionar mareos.

Por otra parte, la respiración durante la meditación es fundamental para llegar a los estados de relajación profunda, donde te pones en contacto con tu espíritu. Lo mismo pasa cuando haces una actividad física vigorosa, el cuerpo necesita más oxígeno para rendir mejor.

Y sin dejar a un lado la parte romántica, ¿cuántas veces alguien te ha quitado el aliento y sientes que el mundo se paraliza, para luego soltar un gran suspiro? Pero no, el mundo no se detuvo, lo que se detuvo fue tu respiración automática y al registrarlo el cerebro pide auxilio a través del suspiro. Así de importante es respirar en la vida, por eso vive a fondo cada respiración.



Estrés e insomnio
Hoy, el día estuvo muy agitado, con grandes cargas de trabajo y mucho estrés, por lo que llegas a Tu Casa directo a la cama, pero no puedes conciliar el sueño... ¿encima te vas a desvelar? ¡No! Para inducir al sueño, lo que tienes que hacer es un sencillo ejercicio de relajación y respiración.

Lo primero que harás es acostarte boca arriba, sin que nada te incomode, luego cerrar los ojos y empezar a respirar de forma profunda desde el abdomen, alejando cualquier pensamiento, y tomando conciencia de tu cuerpo y tu respiración.

Después, sin dejar de respirar profundamente, empezarás a buscar tu latido, empieza por las manos y los pies, y así, poco a poco sentirás el flujo sanguíneo por todo tu cuerpo. Con este ejercicio estás induciendo la relajación de tus músculos y cuando menos lo esperes quedarás en sueño profundo, gracias a una respiración profunda.