ARPA apuesta por educación y esterilización para combatir el abandono animal en Culiacán

Ubaldo Robles
11 julio 2026

Desde hace más de 30 años, la Asociación de Refugio y Protección de Animales impulsa campañas de esterilización y educación ciudadana para promover la tenencia responsable de mascotas

En Culiacán, la labor de la Asociación de Refugio y Protección de Animales es la búsqueda de soluciones de fondo para la problemática de los animales en situación de calle, dando educación y prevención.

La fundadora, Ana Maida Gaxiola, compartió que, a diferencia de un refugio convencional, la organización enfoca sus esfuerzos en dos ejes que son la educación ciudadana y las campañas de esterilización, considerándose las bases fundamentales para garantizar el bienestar animal.

“Principalmente creemos que son la base para el bienestar animal, que es la educación y las campañas de esterilización”, compartió.

A través de una colaboración estrecha con la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la asociación facilita pláticas profesionales impartidas por especialistas.

Estas jornadas educativas están dirigidas especialmente a jóvenes y estudiantes, con el objetivo de despertar la conciencia sobre la protección animal y fomentar la tenencia responsable desde las aulas.

En el ámbito preventivo, ARPA promueve activamente la esterilización como la herramienta más eficaz para evitar la sobrepoblación y el abandono.

La organización funciona también como una red de orientación para la ciudadanía, brindando apoyo a quienes rescatan animales para que no enfrenten el proceso solos, facilitando contactos con veterinarios y asesoría sobre cuidados médicos básicos.

La identidad de ARPA IAP se remonta a hace más de 30 años, cuando fue fundada por Ana Maida Gaxiola en una época donde el concepto de protección animal era prácticamente inexistente en la agenda pública de Culiacán.

“En aquel tiempo nunca se hizo con intenciones, no había nada referente a asociaciones protectoras de animales ni nada sobre el tema, entonces empecé con un perrito”, informó.

Lo que comenzó con el rescate individual de un animal en un entorno doméstico, evolucionó hasta el inicio formal del movimiento de protección animal en la capital sinaloense.

La asociación no cuenta con una estructura formal de empleados ni compromisos contractuales; se trata de una red de ciudadanos, veterinarios y especialistas que colaboran de manera libre cuando surge una necesidad específica.

A lo largo de tres décadas, la fundadora destaca que el mayor logro ha sido el cambio en la mentalidad de la sociedad culiacanense, que hoy se muestra mucho más participativa y comprometida con el cuidado de la fauna urbana.