Bañan de fe y alcohol a Malverde en su 117 aniversario luctuoso
Entre música de banda y botellas de whisky, cientos de fieles provenientes de diferentes estados se reunieron en Culiacán
Entre música de banda y el fuerte aroma del tequila y el whisky, cientos de fieles se congregaron este 3 de mayo en la capital sinaloense para conmemorar el 117 aniversario luctuoso de Jesús Malverde.
La fe, que para muchos trasciende las fronteras del estado, volvió a convertir la zona de la capilla en un epicentro de devoción popular.
Jesús Manuel González Sánchez, administrador de la Catedral de Jesús Malverde, recordó que esta fecha marca el fallecimiento en 1909.
“Lo bañamos para ponerlo contento, le gusta y lo ponemos contento con el vino”, compartió González Sánchez.
Según el administrador, la capilla fue fundada en 1979 por su padre, quien, tras sobrevivir a un atentado a balazos durante un asalto, cumplió su promesa de levantar un altar donde la gente pudiera venerarlo.
La celebración no fue una ceremonia solemne ordinaria. Como ya es tradición, la imagen del santo fue sacada en un desfile que recorrió las calles aledañas, deteniéndose simbólicamente frente al Palacio de Gobierno como una forma de protesta por los eventos que marcaron su historia.
Durante el recorrido, los devotos bañaron la figura con alcohol, desde tequila y mezcal hasta whisky, con el fin de ponerlo contento.
Diana Sandra Padilla, promotora de lucha libre, viajó desde San Luis Potosí solo para agradecer los favores recibidos.
“A Malverde le gustaba mucho el tequila y los vinos, por eso lo traemos aquí y le cumplimos sus gustos”, comentó Diana Sandra Padilla.
Uno de los puntos en los que más enfatizaron los asistentes fue en la desmitificación de la figura de Malverde.
Joan Gonzalo Garfias, un transportista michoacano que lleva 25 años de devoción, aseguró que el santo es para todos los trabajadores.
“Mucha gente dice que nada más es el santo de los narcos, pero no; nosotros somos trabajadores, trabajamos derecho y nos hace muchos milagros”, afirmó Gonzalo Garfias.
También mandó fabricar una imagen personalizada con pedrería que le costó más de 20 mil pesos.
Para él, la fe es tal que asegura haber visto cómo las botellas de licor que deja en su altar se consumen solas y los cigarros se terminan sin perder su forma como muestra de que el santo recibe la ofrenda.
La presencia de visitantes de Yucatán, Veracruz, Oaxaca y la Ciudad de México subraya que el culto a Malverde ha dejado de ser un fenómeno meramente local.
Los testimonios coinciden en que la gente acude por voluntad y fe para pedir por salud, trabajo y bienestar familiar.
“Conózcanlo, me encantaría que conocieran toda su historia”, invitó Sandra Padilla.
Se expresó de Malverde como un abogado para las familias necesitadas.
Por su parte, el administrador de la capilla pidió a la ciudadanía general respeto por estas creencias, señalando que, independientemente de las críticas, los creyentes no hacen daño a nadie y las puertas del recinto siempre estarán abiertas para todos.