Caballo de Chocolate

06 noviembre 2015

"Caballo de Chocolate"

Guillermo Soelter

Garry Kasparov fue el jugador ruso que alcanzó el mayor número de puntos de rating de todos los tiempos. Superó incluso al estadounidense Robert James Fischer.
Se rumora que a través de maniobras truculentas se logró que Kasparov superase la marca de los 3 mil puntos de rating Elo.
Inclusive, Bobby Fischer se entrevistó con algunos grandes maestros y trató de convencerlos de que las partidas entre Kasparov y Karpov estaban coreografiadas y ensayadas. Que sólo pretendían fingir que jugaban, pero ya todas las partidas estaban arregladas. Muy poca gente le creyó.
Pero el azerbayano Kasparov demostró estar muy por encima de cualquier otro rival en los torneos internacionales, fuera quien fuera el contrincante.
Kasparov influenció más al mundo del ajedrez por su modus operandi que por su magnífica forma de jugar. Fue un hombre que protestó, gritó y se rebeló al orden preestablecido por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez).
Fundó su propia asociación independiente, la PCA (Asociación Profesional de Grandes Maestros). Desgraciadamente, no duró mucho el chiste y al desintegrarse la PCA, volvió a la FIDE.
Pero la "organización oficial" decidió vengarse y boicotearlo para que nunca tuviera la oportunidad de volver a jugar por el campeonato mundial.
También tuvimos la oportunidad de verlo furioso cuando perdió una partida, con blancas, contra el ucraniano Teimour Radajabov, fue una defensa francesa variante Steinitz-Boleslasky en el Torneo de Linares 2003.
Se ofendió porque a tal partida se le dio el premio de brillantez. Literalmente, Kasparov, perdió la cabeza, ofendió y gritó violentamente.
Siempre tuvo un carácter rebelde, violento y agresivo.
Lo que más admiro de él es que era incansable, después de las partidas continuaba analizándolas con sus rivales, daba ruedas de prensa y dedicaba todo su tiempo a jugar y difundir el deporte-ciencia.
Era impresionante cómo enfrentaba a los reporteros después de horas de jugar y analizar partidas. Realmente fue una máquina eficiente y nunca se doblaba ante nada.
Actualmente, escribe libros y artículos periodísticos, tiene su Fundación Kasparov de Ajedrez y ha hecho política en Rusia.
Pero, ya los rusos jamás pudieron recuperar el campeonato mundial, ninguna le llega a la estatura de Kasparov.
Más valió un hombre con sangre armenia y judía que todos esos rusos rubios con ojos azules. Como dice el dicho "Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido".
Seguramente, los rusos llorarán muchos años el haber perdido a Kasparov, su mejor exponente.
Preguntas y sugerencias, mandarlas a caballodechocolate@hotmail.com