Cadena perpetua para ‘El Mayo’ no traerá paz a Sinaloa ni reparará a las víctimas, advierte CEDH
Óscar Loza Ochoa afirmó que la sentencia manda un mensaje contra la impunidad, pero advirtió que la violencia persistirá mientras no se atiendan las causas que la originan
La cadena perpetua impuesta en Estados Unidos a Ismael "El Mayo" Zambada representa un mensaje de que los delitos deben castigarse, pero no cambiará la realidad que viven las víctimas ni pondrá fin a la violencia en Sinaloa, sostuvo el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Óscar Loza Ochoa.
Señaló que el encarcelamiento de uno de los principales líderes del narcotráfico no modifica las condiciones que mantienen la violencia en el Estado.
“De alguna manera ya es sentenciado, va a pagar con cárcel y de por vida los delitos que haya cometido pero hay algo que no resuelve ni la cárcel de él ni tampoco la de otros personajes locales que tiene que ver con la situación de violencia en el Estado. No van a cambiar, desgraciadamente, en términos generales la situación que nosotros vivimos”, expresó.
“Se habla de un antes y un después, pero eso no cambia lo que es la situación de fondo, lo que nosotros estamos viviendo”.
“Sentenciar a alguien yo digo está bien, tiene que pagar todo lo que cometan un delito con cárcel sin duda las faltas que hayan cometido, pero eso no resuelve el otro problema. Es solo una pequeña parte de toda una gran cantidad de medidas que deben de tomarse”, expresó.
Loza Ochoa sostuvo que la captura y condena de líderes criminales no elimina fenómenos como el lavado de dinero, el tráfico de drogas ni el reclutamiento de nuevos integrantes para las organizaciones delictivas.
Explicó que a pesar de en estos casi dos años de ola de violencia en Sinaloa, los aseguramientos de laboratorios clandestinos, las detenciones de integrantes del crimen organizado y los decomisos de droga, armamento, el tráfico de narcóticos continúa.
“Sigue habiendo banca que haga el lavado de dinero, siga habiendo en los Estados Unidos toda la posibilidad para que la droga fluya, hasta hoy no nos han dicho que en estos dos años, por más que aquí se han descubierto el laboratorios y se han clausurado, por más que han detenido personas, cargamentos y todas hasta toneladas de de cocaína y siguen sigue fluyendo”.
“Ver ese tipo de cosas creo que no las para la detención aún de las gentes que encabezan un células o un cartel”, apuntó.
Además, cuestionó que los recursos económicos solicitados durante el proceso judicial terminarían permaneciendo en Estados Unidos y no serían utilizados para atender a las comunidades afectadas por la violencia.
“Pienso en los 15 mil millones de dólares, es el Estado norteamericano el que se quedaría con ellos. Ni siquiera se van a crear con ellos centros de rehabilitación, no se va a invertir ni se va a indemnizar a quienes sean familiares de quienes murieron siendo víctimas de esto... ¿dónde fue donde llevó a cabo los delitos? aquí”.
También consideró que la sentencia no puede interpretarse como una reparación para las víctimas de la violencia, ya que esos recursos no serán destinados a indemnizaciones ni a programas que beneficien a las familias afectadas.
“Yo no me siento bien porque esa montaña de dinero como esa cantidad a la que se compromete entregar al Estado norteamericano... o sea, no se va a aplicar aquí en centros de rehabilitación o sencillamente en inversiones que pueda crear empleos que cambien la perspectiva de esos jóvenes que no tienen otra alternativa”.
Destacó que la condena deja un mensaje importante de combate a la impunidad, pero insistió en que la paz no llegará únicamente con encarcelar a los capos, sino con políticas públicas que reduzcan las condiciones que favorecen la violencia y ofrezcan oportunidades a las nuevas generaciones.