Caos vial y rechazo al retiro del reloj en el Malecón de Culiacán
La reciente reconfiguración vial en el Malecón ha provocado un caos vehicular con retrasos de hasta dos horas y situaciones de peligro por la falta de señalización
Las recientes modificaciones viales y el retiro del reloj en la zona del Malecón de Culiacán han generado una ola de inconformidad entre ciudadanos, comerciantes y trabajadores del sector, quienes denuncian desde embotellamientos hasta el riesgo de accidentes.
Para quienes transitan diariamente por el área junto al Congreso del Estado de Sinaloa, la reducción de carriles ha transformado la fluidez en un peligro latente.
Irma Bastidas, quien labora en un establecimiento local, señaló que la transición de tres carriles a uno solo al llegar al semáforo se realizó sin la anticipación necesaria para los conductores.
“Ya me ha tocado ver cuatro intentos de choque porque no hicieron bien la vialidad”, afirmó Irma Bastidas.
Subrayó que la falta de señalización provoca que los automovilistas se encuentren de golpe con el embudo vial.
Por su parte, Analí Sánchez, recepcionista en la zona, describió que la situación actual afecta no solo a quienes van de paso, sino también a los residentes de las colonias aledañas y a quienes intentan cruzar por el puente, provocando retrasos significativos para llegar a los centros de trabajo.
Aunque el movimiento se ha sentido con fuerza este inicio de semana, los testimonios coinciden en que el colapso inició desde el pasado viernes por la noche y alcanzó su punto crítico el sábado.
Griselda Ochoa, que trabaja cerca del lugar, relató que durante el fin de semana la zona fue un caos, especialmente en la parte del túnel.
“Hacías unas colas de 2 horas para poder salir a la Bravo”, recordó Griselda Ochoa
Mencionó que las horas de entrada a escuelas y oficinas siguen siendo los momentos de mayor congestión.
Más allá del tráfico, el desmantelamiento del reloj ha tocado una fibra sensible en la ciudadanía, no solo por la estética urbana, sino por el manejo de los recursos públicos.
Para muchos, el hecho de que una estructura costosa sea retirada al poco tiempo de su instalación representa un desperdicio.
“Es una lástima que lo quiten. Me daba una vista bonita”, lamentó Griselda Ochoa.
Además, calificó el retiro como una burla debido a la inversión que se le destinó originalmente.
En el mismo sentido, Irma Bastidas cuestionó el destino de dicho gasto.
“¿Dónde quedó la inversión?”, sentenció Irma Bastidas.
Hasta el momento, los ciudadanos esperan que las autoridades ajusten la logística vial para evitar los accidentes que, aseguran, son inminentes ante la actual configuración de la calle.