Caso de mineros de Concordia no está ligado a extorsión; fue una confusión, afirma Rocha Moya

Belem Angulo
10 febrero 2026

El Gobernador de Sinaloa señaló que, de acuerdo con información del Gobierno federal, no existen elementos que indiquen un intento de extorsión a los propietarios de la mina. La investigación permanece a cargo de la Fiscalía General de la República

El Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, descartó que la desaparición y posterior localización sin vida de trabajadores de una mina en el municipio de Concordia esté relacionada con un intento de extorsión por parte de grupos delictivos.

Explicó que la principal línea de investigación, conforme a lo informado por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, apunta a una confusión por parte de integrantes de la delincuencia organizada, quienes habrían privado de la libertad a los mineros al confundirlos con miembros de un grupo contrario.

A pregunta expresa sobre si la extorsión fue un elemento que propició el asesinato de cinco mineros y la desaparición de otros cinco, el Gobernador expuso que la investigación no se ha centrado en ese tema.

“No ha sido el factor, la línea que cuando menos el secretario de seguridad ha dado dio particularmente dijo que es lamentablemente una confusión”, dijo.

Rocha Moya hizo referencia a las declaraciones emitidas por García Harfuch durante la conferencia matutina del martes 10 de febrero, encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en las que se informó que, tras las primeras indagatorias y la detención de cuatro personas presuntamente relacionadas con el caso, no se advierte que el móvil haya sido la extorsión.

De acuerdo con lo expuesto por el Secretario de Seguridad, las personas responsables habrían actuado bajo la creencia de que los trabajadores pertenecían a un grupo antagónico, en el contexto de una disputa por el control territorial en la región sur del Estado.

Ante este escenario, el Gobernador sostuvo que no existen elementos que permitan sostener la hipótesis de una negativa de pago de extorsión por parte de los propietarios de la mina, además de que dicho tema no ha sido planteado ni por la empresa ni por las autoridades federales que conducen la investigación.