Celebran Catedral el Día de la Santa Cruz en Culiacán
A pesar de que la Iglesia Universal celebra esta festividad en septiembre, México mantiene un permiso especial para celebrarla el 3 de mayo
Este 3 de mayo, la capital sinaloense se une a la tradicional celebración de la Exaltación de la Santa Cruz, una festividad que, aunque tiene profundas raíces históricas en la cristiandad, en México guarda un vínculo especial con quienes edifican nuestras ciudades.
El Rector de la Catedral de Culiacán, el Padre Jaime Homero Portillo Gill, explicó que esta fiesta es antigua y se remonta a la crucifixión de Jesucristo.
La cruz original permaneció oculta hasta el siglo cuatro, cuando la madre del emperador Constantino la descubrió en el Calvario, en Jerusalén, sitio donde actualmente se erige la iglesia del Santo Sepulcro.
Tras el Concilio Vaticano Segundo en la década de los 60, se decidió trasladar la fiesta litúrgica al 14 de septiembre para no interferir con el tiempo de Pascua, México cuenta con un permiso especial para mantener la celebración el 3 de mayo.
Esto responde al profundo arraigo social de la fecha, estrechamente ligada al sector de la construcción.
Para los trabajadores de la obra, la Santa Cruz es un símbolo de invocación y protección divina.
“Es un modo que tienen los constructores de invocar la protección de Dios, dado que es un trabajo en el que tienen que subir, bajar, cargar y quitar”, señaló Portillo Gill.
Como ya es tradición, las construcciones en proceso lucen este día cruces adornadas con flores en sus puntos más altos.
La jornada suele estar acompañada de convivios y comidas entre los equipos de trabajo.
Desde la Iglesia, se reconoce que el esfuerzo de albañiles, arquitectos e ingenieros es el origen de toda la infraestructura que disfrutamos, desde un hogar hasta grandes edificios y banquetas.
“Detrás de todo esto siempre hay constructores; la Iglesia reconoce ese trabajo, agradece a Dios por ellos e invoca su bendición”, expresó.
Debido a que este año la festividad coincide con el domingo, la liturgia eclesiástica da precedencia a la misa dominical, sin dejar de lado la acción de gracias por quienes dedican su vida a la construcción.