Celebran Vigilia Pascual en Catedral de Culiacán bajo el simbolismo de la luz
La ceremonia marca el acontecimiento más importante del calendario cristiano y da inicio al tiempo pascual, destaca el Rector Jaime Homero Portillo Gill
CULIACÁN._ Bajo el cobijo de la fe y el simbolismo de la luz, la comunidad católica se reunió para celebrar la Vigilia Pascual, considerada por la Iglesia como la madre de todas las vigilias y el acontecimiento más importante del calendario cristiano que es la resurrección de Jesucristo.
El Rector de la Catedral de Culiacán, Jaime Homero Portillo Gill, destacó que la resurrección es el pilar que otorga sentido a toda la creencia religiosa.
“La vigilia Pascual se llama la madre de todas las vigilias. Es la misa de las misas, la celebración de las celebraciones”, compartió el sacerdote.
Uno de los momentos más representativos de la misa realizada por el Obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, fue el encendido del Cirio Pascual.
El Padre compartió que este cirio de gran tamaño simboliza a Cristo como la “Luz del Mundo”, aquel que disipa las tinieblas del pecado y la ausencia de Dios.
Los fieles acompañaron este rito portando sus propios cirios pequeños, uniendo su luz a la celebración del triunfo sobre la muerte.
Aunque tradicionalmente esta vigilia se realiza durante la noche para recibir el domingo, en los últimos años se ha optado por adelantar el horario de la celebración.
Esta decisión responde no solo a diversas circunstancias logísticas, sino también a la situación de violencia, con el fin de facilitar que la gente pueda acudir y participar de manera segura en el acto litúrgico.
Con esta vigilia no terminan los eventos, sino que se da inicio a un periodo de fiesta prolongada.
“La resurrección es lo que le da sentido todo. De nada serviría que Jesucristo hubiera nacido si al final muere y ahí termina todo. Es la resurrección lo que da sentido”, señaló.
Tras el Domingo de Resurrección, la Iglesia celebra la “Octava de Pascua”, ocho días que litúrgicamente se consideran como uno solo.
Finalmente, se informó que así como la Cuaresma sirvió como una preparación de 40 días, la Iglesia entra ahora en los 50 días del tiempo pascual, un periodo dedicado íntegramente a celebrar la victoria de la vida sobre la muerte.