Cierres y pérdida de empleos en Sinaloa no se deben solo a la violencia, defiende Secretario de Economía
Feliciano Castro sostuvo que la crisis económica del Estado responde a problemas estructurales del modelo productivo, caracterizado por un crecimiento errático y alta dependencia del sector terciario
El cierre de negocios y la pérdida de empleos en Sinaloa no pueden explicarse únicamente por la actual crisis de seguridad, sino por factores estructurales ligados a la dinámica del mercado y a la composición productiva del Estado, defendió el Secretario de Economía de Sinaloa, Feliciano Castro Meléndrez.
Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, como parte de la glosa del Cuarto Informe de Gobierno y en respuesta a una pregunta de la Diputada Paola Garate Valenzuela, del PRI, el funcionario señaló que los problemas económicos que hoy enfrenta Sinaloa no son exclusivos de la “coyuntura” actual, sino que forman parte de un comportamiento irregular que se ha repetido a lo largo de los últimos años.
Indicó que, al menos en los últimos 25 años, la economía sinaloense ha registrado un crecimiento errático, situación que atribuyó a una estructura productiva desequilibrada, donde el sector terciario concentra más del 70 por ciento del Producto Interno Bruto, mientras que el sector secundario representa apenas el 18 por ciento y el primario alrededor del 10 por ciento.
Castro Meléndrez explicó que esta composición genera dinámicas laborales marcadas por la estacionalidad y una alta vulnerabilidad ante crisis, como quedó evidenciado durante la pandemia, cuando la fragilidad del sector terciario paralizó amplios segmentos de la actividad económica.
En este contexto, sostuvo que cierres de comercios y negocios, particularmente en sectores como el restaurantero, se han presentado también en otros momentos, por lo que consideró incorrecto circunscribir la explicación únicamente a la crisis de inseguridad.
El Secretario afirmó que, frente a este diagnóstico, el Gobierno estatal y el Gobierno federal impulsan estrategias de reactivación económica, entre ellas el Plan México y el Plan de Reactivación Económica del Estado, orientados a modificar la estructura productiva mediante un proceso de industrialización.
Subrayó que la generación de empleos formales pasa necesariamente por la inversión productiva en infraestructura y logística, así como por condiciones de estabilidad financiera, económica y jurídica que permitan atraer capital.
Destacó que el Gobierno estatal mantiene una interacción permanente con el sector empresarial, particularmente con organismos como Codesin, para construir proyectos estratégicos de largo plazo, en los que los empresarios sean protagonistas de un nuevo modelo de desarrollo para Sinaloa.