Comerciantes de Culiacán comienzan ventas de San Valentín pese a baja demanda

Ubaldo Robles
31 enero 2026

Vendedores del centro de la ciudad comienzan a instalar sus puestos de tazas y dulces con semanas de anticipación para que los clientes ubiquen sus puntos de venta antes de los días de mayor afluencia

Las ventas por el 14 de febrero empezaron a asomarse en las calles de Culiacán, las cuales se pusieron con productos alusivos al Día del Amor y la Amistad con tazas, chocolates y brochetas de dulces.

Diversos comerciantes locales como María Mezquita han comenzado a instalar sus puestos y exhibir mercancía con la esperanza de que las ventas mejoren tras un periodo económico complicado.

“Ahorita no hay venta, las cosas son para que la gente vaya viendo y se ubiquen. Ya la otra semana se vende”, compartió María Mezquita.

Para la comerciante, la instalación temprana no busca ventas inmediatas, sino posicionarse en la mente del consumidor y con apenas tres días de haber colocado su local, María explica que el objetivo actual es que la gente vaya ubicando el punto de venta para las próximas semanas.

También compartió que en su puesto atiende de las 9:00 a 17:00 horas y ofrece detalles clásicos como tazas decoradas, brochetas de dulces y chocolates; además, expresó que los días de mayor afluencia son el 13 y el 14 de febrero.

A pesar de que productos como flores y peluches son muy buscados, María prefiere enfocarse en los dulces, aunque reconoce que este año el festejo podría ser más tranquilo para el sector escolar, ya que el 14 de febrero caerá en sábado.

Según su experiencia de más de 20 años vendiendo, cuando la festividad es entre semana, las ventas de detalles para intercambios escolares repuntan considerablemente.

Por otro lado, la situación económica actual ha obligado a otros comerciantes a ser sumamente creativos para reducir costos como la vendedora González, quien tiene presencia en el centro hace 25 años, relató que para San Valentín preparó solo 50 tazas y ha tenido que reutilizar y forrar cajas viejas para ahorrar.

“Las ventas han bajado mucho. Hay muchos negocios que han cerrado porque no pueden solventar la situación”, expresó González.

También señaló que los gastos de renta, luz y agua son difíciles de cubrir cuando en una semana solo se ha vendido una taza.

El poco movimiento de gente y la baja venta del centro la ha llevado a cerrar su local a las 18:00 horas, cuando antes podía cerrar a las 20:00 horas porque la gente seguía comprando.

Ahora la vendedora González espera que la cercanía de la fecha traiga consigo un aumento en la demanda, especialmente por parte de quienes buscan detalles para los maestros o intercambios infantiles.

Para muchos, como la señora de González, el comercio de San Valentín es solo una faceta de su actividad, ya que el resto del año deben diversificarse vendiendo desde ropa hasta artículos por catálogo para subsistir.

Por ahora, los comerciantes de Culiacán confían en que, conforme avance febrero, los ciudadanos mantengan la tradición de regalar un detalle, permitiéndoles así recuperar la inversión en un año que ha empezado con retos significativos.