Comerciantes de la Plazuela Álvaro Obregón mantienen ventas pese a temporada vacacional
Vendedores del primer cuadro de la ciudad mantienen sus actividades entre la adaptación a la ausencia de estudiantes y la competencia local
En el corazón del centro de Culiacán, los comerciantes de la Plazuela Álvaro Obregón y sus alrededores navegan entre la lealtad de sus clientes habituales y los desafíos que imponen las temporadas vacacionales y la competencia.
A pesar de las variaciones económicas, el sector se mantiene como un pilar de la actividad cotidiana de la capital sinaloense.
Para emprendedores como Carlos Moreno, quien encabeza un establecimiento de hotcakes, los últimos ocho meses han sido de aprendizaje y buena recepción.
Al dedicarse a la venta de leche con chocolate y hotcakes, el negocio ha logrado captar la atención de un público mayoritariamente joven.
No obstante, Carlos Moreno señala que actualmente atraviesan un periodo de ventas bajas, pero estables, atribuido directamente al receso escolar de los estudiantes, quienes representan su principal clientela.
“Por el momento bajó considerable, pero porque están de vacaciones los estudiantes. Más allá de ello, está estable, pues no ha bajado de un modo crítico”, compartió Carlos Moreno.
En contraste con las nuevas propuestas, la experiencia de décadas también marca el ritmo de la zona.
Catalina Ramos Salazar, con una trayectoria de aproximadamente 20 años como vendedora ambulante en el sector, ofrece una dinámica distinta basada en un menú tradicional que cambia según el día de la semana.
La vendedora, conocida por su menudo de los jueves y platos como frijol con hueso los lunes, ha percibido un descenso en la afluencia desde hace un mes.
Para ella, la principal causa no son las vacaciones, sino la creciente competencia de puestos que ofrecen productos a precios más bajos, lo que ha dispersado a parte de sus comensales habituales.
“No sé por qué ha bajado, será porque hay competencia y dan muy barato los tacos, la gente se va”, señaló.
Por otro lado, la permanencia histórica se hace presente en el cruce de las calles Ruperto Paliza y Miguel Hidalgo.
Un comerciante veterano del área, quien ha ejercido el oficio desde 1980, mantiene su oferta de frutas de temporada y aguas frescas.
Tras 44 años en el mismo sector, destaca que, aunque las ventas disminuyen ligeramente cuando los niños no están en las escuelas, el ingreso sigue siendo suficiente para el sostenimiento diario.
A pesar de las diferentes ventas y antigüedades de sus negocios, los vendedores coinciden en que la zona se percibe segura y sin afectaciones por factores externos de criminalidad, permitiéndoles operar en horarios extendidos que, en algunos casos, inician desde las 7:00 a las 19:00 horas para recibir a quienes transitan por el primer cuadro de Culiacán.