Comunidad de Las Víboras, donde la cobertura educativa los abandonó
A 25.1 kilómetros de la capital de Sinaloa, el poblado fue quedándose solo, su única aula dejó de funcionar y la recién construida quedó en obra negra
LAS VÍBORAS._ En la lógica, y por su ubicación, este pueblo debería ser muy agraciado: muy cerca del mar, hay granjas acuícolas de mojarras y de camarón alrededor, amplios campos para la siembra de legumbres y de granos, y lo más importante, es que apenas está a unos 25.1 kilómetros de la ciudad de Culiacán.
Pero la realidad de Las Víboras, como se le conoce a este pueblo que oficialmente se llama Congregación Vicente Lombardo Toledano, es que se encuentra en una franja que ha sido un campo de batalla entre La Mayiza y La Chapiza, por su ubicación entre Costa Rica, Culiacán, y Villa Juárez, Navolato.
Que se ubica a un par de kilómetros de carretera La 12, que atraviesa mucha de la basta planicie que se siembra en esta zona de ambos municipios, que tiene apenas unas siete calles de ancho y dos a lo largo, y que en las acuícolas no hay mojarras ni camarón, ni tampoco se siembra en los amplios campos y después de que los trabajadores migraron, la escuela también se tuvo que abandonar.
En el lugar la evidencia es clara, había planes y comenzó a construirse un nuevo salón, para dar educación a la creciente población infantil que durante años trajo por el pujante éxito de venir a trabajar a esta zona para los migrantes del centro del País.
Pero la guerra interna del Cártel de Sinaloa que estalló el pasado 9 de septiembre de 2024, y por aras del destino, Las Víboras quedó en medio de la disputa.
Comenzó el éxodo de quienes ya se habían hecho de un pequeño patrimonio, comenzaron a abandonar los solares con casas a medio construir y sacaron a sus hijos de la escuela.
Para llegar a Las Víboras hay que bajarse al carril del tráfico local frente a la carretera a Eldorado, frente a la Escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa, entrar por el distribuidor vial a la carretera La 12, que lleva a Campo Victoria, recorrer algunos pocos kilómetros y doblar hacia el poniente, hacia la costa.
Hay que transitar por un camino de terracería que a veces está ondulado por el paso de camiones de carga, tractores o maquinaria para construcción.
Junto a los campos de cultivo abandonados, está el poblado Lombardo Toledano, que colinda al fondo con campos de marisma que pertenecen al campo pesquero de Las Puentes.
En la escuela, que según información en la web ofrecía educación para niños con nivel de preescolar, básico y secundaria, a través de Cursos Comunitarios Primaria Aula Compartida, hay pupitres destruidos o desmantelados, uno que otro en buen estado, posters y apuntes en cartulinas ya ilegibles desgastados y descoloridos por la erosión del polvo y el sol.
La escuela está junto a un campo amplio en el que los niños parecían practicar futbol, pero tenía dos latones clavados como para soportar una red de voleibol, una pequeña plaza cívica para encabezar desde ahí los honores a la bandera y su pequeña asta, todo bajo una techumbre, y un salón sólido de clases.
Enseguida hay otro salón de clases ya casi terminado, en obra negra, sin ventanas, pero evidentemente también abandonado a su suerte, sin mobiliario escolar, sin abejitas dibujadas y recortadas de una cartulina, y alguien con ganas para leer los pocos libros que quedan en una pequeña biblioteca también desvalijada, sucia, empolvada y abandonada.
La Secretaria de Educación Pública y Cultura estatal, Gloria Himelda Félix Nieblas, encabezó este martes una conferencia para anunciar que tienen como un objetivo alcanzar el 100 por ciento de la cobertura de los planteles educativos, tras una reunión de trabajo para evaluar los avances y definir la logística para el cierre de la Estrategia Nacional “Vive Saludable, Vive Feliz” en Sinaloa.
A la reunión también acudió el Secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo.
Ahí anunciaron que de un universo de 2 mil 346 escuelas primarias en la entidad restan por visitar 165, por lo que instruyó a los jefes de departamento de Educación Primaria Federalizada, Estatal, Indígena, Migrante, así como la invitación a los Servicios Comunitarios de Conafe, a redoblar esfuerzos en la sensibilización de las familias, a fin de que envíen el consentimiento firmado y el alumno asista a la escuela el día que acudan las brigadas de salud.
Difícilmente podrán acudir los menores a la escuela de Las Víboras. En el aula todavía hay evidencia de que el último “pase de lista” fue el 4 de marzo de 2024.