Concentra Culiacán el 80% de los homicidios en Sinaloa: especialista
Javier Llausas, especialista en estadísticas de incidencia delictiva, advirtió que mientras delitos patrimoniales van a la baja, la capital hila dos meses de incrementos en asesinatos de personas indefensas
En los últimos dos meses, Culiacán ha experimentado un incremento sostenido en la cifra de asesinatos, concentrando actualmente el 80 por ciento de los casos registrados a nivel estatal.
Javier Llausas Magaña, especialista en estadísticas de incidencia delictiva, informó que esta tendencia rompe con el promedio histórico de la capital, que solía oscilar entre el 55 y 60 por ciento, y ocurre en un contexto donde otros delitos, como el robo de vehículos y negocios, muestran una mejoría notable.
“Culiacán ha subido el homicidio porque representó el 80 por ciento del homicidio en Sinaloa. Siempre representaba el 55 o 60 y hoy sube 80”, informó Llausas Magaña.
Lo más alarmante para el especialista es que la violencia actual no se limita a enfrentamientos entre grupos, sino que afecta a ciudadanos desarmados, incluyendo jóvenes, mujeres y menores de edad.
Más allá de la capital, la preocupación se extiende hacia el sur del estado, específicamente en Escuinapa, donde el conflicto parece fortalecerse ante la posible llegada de refuerzos para los grupos delictivos locales.
Esta situación se ve agravada por la constante rotación de mandos militares y de la Guardia Nacional, cuyos cambios frecuentes impiden la consolidación de planes de seguridad a mediano plazo, justo cuando los elementos apenas logran conocer el territorio sinaloense.
También señaló que la resolución de esta crisis no dependería de un mayor despliegue de tropas, sino de una determinación clara por parte de las autoridades civiles.
De acuerdo con Llausas Magaña en los indicadores de incidencia delictiva existe la estructura necesaria para actuar, pero la falta de voluntad política impide que las fuerzas militares ejecuten su labor de manera eficaz y rápida bajo el mando civil.
Ante este panorama, se hace un llamado a la sociedad para no normalizar esta epidemia de inseguridad y evitar que las nuevas generaciones crezcan en un entorno donde la violencia sea la constante.
“El homicidio no es normal, al contrario, es la peor expresión de un ser humano hacia otro ser humano. No es normal y no nos acostumbremos”, reclamó.