Corazón de mujer
10 noviembre 2015
"Telenovela"
Este mes quiero compartir con ustedes lo que han escrito otras mujeres y otros hombres, para darle un aire fresco a nuestros temas.Iniciamos con el poema "Telenovela" de mi amada Rosario Castellanos:
El sitio que dejó vacante Homero,/ el centro que ocupaba Scherezada/ (o antes de la invención del lenguaje, el lugar/ en que se congregaba la gente de la tribu/ para escuchar al fuego)/ ahora está ocupado por la Gran Caja Idiota./ Los hermanos olvidan sus rencillas/ y fraternizan en el mismo sofá; señora y sierva/ declaran abolidas diferencias de clase/ y ahora son algo más que iguales: cómplices./
La muchacha abandona/ el balcón que le sirve de vitrina/ para exhibir disponibilidades/ y hasta el padre renuncia a la partida/ de dominó y pospone/ los otros vergonzantes merodeos nocturnos./
Porque aquí, en la pantalla, una enfermera/ se enfrenta con la esposa frívola del doctor/ y le dicta una cátedra/ en que habla de moral profesional/ y las interferencias de la vida privada./
Porque una viuda cosa hasta perder la vista/ para costear el baile de su hija quinceañera/ que se avergüenza de ella y de su sacrificio/ y la hace figurar como una criada/.
Porque una novia espera al que se fue;/ porque una intrigante urde mentiras:/
porque se falsifica un testamento;/ porque una soltera da un mal paso/ y no acierta a ocultar las consecuencias.
Pero también porque la debutante/ ahuyenta a todos con su mal aliento./ Porque la lavandera entona una aleluya/ en loor del poderoso detergente./ Porque el amor está garantizado/ por un desodorante/ y una marca especial de cigarrillos/ y hay que brindar por él con alguna bebida/ que nos hace felices y distintos.
Y hay que comprar, comprar, comprar, comprar/. Porque compra es sinónimo de orgasmo,/ porque comprar es igual que beatitud,/ porque el que compra se hace semejante a dioses.
No hay en ello herejía./ Porque en la concepción y en la creación del hombre/ se usó como elemento la carencia/. Se hizo de él un ser menesteroso,/ una criatura a la que le hace falta/ lo grande y lo pequeño.
Y el secreto teológico, el murmullo/ murmurado al oído del poeta,/ la discusión del aula del filósofo/ es ahora potestad del publicista.
Como dijimos antes no hay nada malo en ello./ Se está siguiendo un orden natural/
y recurriendo a su canal idóneo.
Cuando el programa acaba/ la reunión se disuelve./ Cada uno va a su cuarto/ mascullando un -apenas- "buenas noches"/. Y duerme. Y tiene hermosos sueños prefabricados.
Este poema fue publicado hace casi 40 años, si tomamos en cuenta que ella murió en 1974, y se sigue sintiendo tan actual, a excepto de la parte en que dice que todos se juntan en torno a esa caja y después cada uno se va a su cuarto. Lo que ella no sabía es que un día, habría tantas cajas en una sola casa, que cada quien vería la misma telenovela en su propio cuarto, sin decir a los otros "buenas noches".
zamudioangelina@yahoo.com.mx