Corazón de mujer
"Corazón de mujer"
El pasado abril cumplí 30 años de escribir mi primera nota periodística. Sin embargo, escribía desde los diez años, historietas. En la secundaria me dio por escribir poemas y en la preparatoria, novelas de amor que leía a mis amigas durante los recesos, un capítulo cada vez, siempre recordamos esos momentos cuando volvemos a vernos. Será que me dio por escribir porque mi padre siempre me decía: "Haz una composición para la luna
para el árbol
para una niña
"
Cuando entré a Comunicación Social en la escuela de la maestra María Teresa Zazueta y Zazueta, me apasionó la carrera. Por las tardes me inscribí en el taller de literatura del entonces Difocur, soñando en terminar mi novela de amor entre dos jóvenes internos del Centro de Integración Juvenil. Nunca la terminé.
Seguí escribiendo Luis Enrique Ramírez me dice que recuerda cuando yo le decía que era escritora porque escribía, qué risa nos da- y desde 1984, que me contrató Silvino Silva para Noroeste y después en El Debate, no he parado de escribir todos los días: notas de la sección local, reportajes del mercado o de las colonias, notas de bodas y piñatas, entrevistas, reportajes, artículos, mis agendas, mi columna y el libro donde entrevisté a 34 mujeres. Escribo todos los días.
Soy coleccionista de frases, poemas, palabras, verbos, cuentos y cuanta cosa llene mi espíritu. Tengo libretas llenas como diarios. Para mí, escribir es sanador. Es como exhosisar mis demonios y fantasmas, para darle forma y empezar a crear mis sueños y proyectos. Escribir para mí, es terapéutico.
Así pues, mi primera vocación es escribir. La segunda, es el Desarrollo Humano. Desde que hice la maestría, mi vida cambió positivamente por dentro y por fuera. Aprendí la importancia de ser persona, de la autoestima, del respeto al otro, de la empatía, de la aceptación incondicional, la congruencia, entre muchas otras cosas maravillosas, en la cuales trabajo, porque como decía Carl Rogers, ser persona es un proceso que dura toda la vida. Ser imperfecta es parte de mi ser persona.
Hace casi once años, Rosario González, directora del instituto Jean Piaget me brindó la primera oportunidad e impartí el taller "Mi maravilloso ser interior" a las mamás coordinadoras de grupo. Desde ahí, no he parado.
Y ahora, uno ambas vocaciones, en mi siguiente taller: "Escribir sana", el próximo miércoles 16 y jueves 17 de julio en las instalaciones del Jardín de Niños Pierre Fauré de cinco a siete de la tarde. Si deseas mayor información o inscribirte, puedes llamar al 7 53 47 87 o al 66 77 46 02 14.
Por conocimiento de causa les puedo decir que escribir es una terapia que sana heridas; acomoda pensamientos y sentimientos; ordena quehaceres; promueve la creatividad; favorece el perdón; facilita el cumplimiento de metas; ayuda al empoderamiento; elimina miedos; calma la ansiedad; se practica el autoconocimiento; sirve para comunicarse; genera felicidad y todo lo que resulte.
Para reflexionar ¿Qué escribo de mi vida? Te invito a escucharme hoy en Radio Sinaloa a las 9:30 AM, en El Siguiente Paso con Kirey Ámano.