Crece ansiedad y estrés postraumático en menores de Sinaloa por la violencia
Niños y adolescentes sufren trastornos similares a aquellos en países en situación de guerra, de acuerdo al paidopsiquiatra Crispín Moreno
La violencia aumentó la atención de casos de ansiedad y estrés postraumático en niños y adolescentes de Sinaloa.
Durante 2025, la Unidad de Salud Mental Infantojuvenil del Hospital Psiquiátrico de Sinaloa otorgó 4 mil 204 consultas psicológicas y psiquiátricas.
Las principales causas de atención eran por perturbación de la actividad y atención, episodios depresivos moderados, trastornos mixtos de ansiedad y depresión, ansiedad generalizada, distimia y trastornos depresivos recurrentes.
La Unidad fue inaugurada en abril de 2025.
Su titular, Crispín Moreno Avitia, que es uno de los tres paidopsiquiatras que hay en Sinaloa, indicó que a la fecha no ha consultado un sólo paciente que no tenga un familiar o conocido que haya sido afectado por la crisis de seguridad.
Sin embargo, mencionó que el estrés también puede ser causado por la exposición a redes sociales y noticias relacionadas a la violencia.
“Vamos a hacer una comparación con los países expuestos a situaciones de guerra, los trastornos de estrés agudo, los trastornos de estrés postraumático, se han incrementado bastante, problemas de insomnio, ansiedad, la sensación de zozobra e incertidumbre que esto genera tanto en niños, adolescentes y adultos”.
“Inclusive el miedo a salir de las casas, la ansiedad por separación que sufren los niños cuando los papás salen a trabajar y de repente por algún motivo tardan más tiempo en regresar a los hogares, a los niños eso les desencadena, por ejemplo, una hiperactivación del sistema de alarma. Sí, se ha incrementado de manera importante”, comentó.
Previo al 9 de septiembre de 2024, cuando se desató una disputa entre facciones del crimen organizado, las infancias y adolescencias ya presentaban afectaciones en su salud mental a partir de la pandemia por coronavirus.
El especialista detalló que el aislamiento, para evitar el contagio del virus, propició la exposición temprana a pantallas, lo que incrementó los casos de adolescentes con depresión, disforia corporal y trastornos de conducta alimentaria.
“Sobre todo los que estaban pasando de etapas de primaria o secundaria fue la disforia de género, todo el movimiento LGBT tuvo un boom y muchos niños pasaron por tanto bombardeo de información que empezaron a desarrollar disforia”.
“Además aumentó la cantidad de cuadros depresivos, autolesiones y tentativas suicidas, porque los niños ya no contaban con una red de apoyo social a nivel escolar”, dijo.
En ese sentido, recordó que una de las funciones principales que tiene la red de apoyo en niveles de secundaria y preparatoria es la de desarrollar una autoimagen, autoconcepto y un sentido de pertenencia.
Por otra parte, en relación a los infantes en las primera etapas, señaló que hubo un incremento de casos de trastornos del desarrollo del habla, de procesamiento sensorial, de déficit de atención e hiperactividad.
A partir de la disputa entre los Guzmán y los Zambada, las escuelas han tenido que implementar protocolos de seguridad ante detonaciones de armas de fuego o enfrentamientos ocurridos cercanos a los planteles.
En abril de 2025, la preparatoria Cobaes 24, de Culiacán, tuvo que suspender actividades presenciales luego de que un vehículo con posibles artefactos explosivos fuera abandonado cerca de sus instalaciones.
Asimismo, restos humanos han sido abandonados en zonas escolares.
La violencia está presente en las colonias y a todas horas del día. Desde el 9 de septiembre de 2024 hasta el 29 de diciembre de 2025 fueron asesinadas 2 mil 576 personas en Sinaloa, 2 mil 979 fueron privadas de su libertad y 8 mil 863 vehículos fueron robados.
De los homicidios dolosos, al menos 80 corresponden a menores de edad, la mayoría de las víctimas tenían entre 15 y 17 años.