Despliegue militar contiene la violencia, pero no resuelve la crisis de Sinaloa: CESP
Miguel Calderón advierte que seguridad, educación, cultura, deporte y prevención deben formar parte de una misma estrategia
El despliegue de miles de elementos federales en Sinaloa ha contribuido a contener la violencia, pero no representa por sí mismo una solución a la crisis de seguridad, señaló Miguel Calderón Quevedo, coordinador general del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
Calderón Quevedo estimó que sin la presencia de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Guardia Nacional y corporaciones policiales, el escenario sería todavía más grave.
“Nuestra reflexión numérica y en base a las reuniones de trabajo que hemos tenido con ellos es que si no tuviéramos ese despliegue, la situación nos estuviera dos o tres veces peor, lamentablemente”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que Sinaloa no puede depender permanentemente de las fuerzas federales.
“Nosotros no queremos que eso sea una medida permanente”, expresó.
El coordinador del CESP señaló que el Estado necesita desarrollar instituciones locales fuertes para que, ante una eventual reducción del despliegue federal, la población no quede vulnerable.
“Nosotros lo que aspiramos es a tener instituciones locales fuertes, no las tenemos el día de hoy”, sostuvo.
Calderón Quevedo insistió en que la crisis tiene componentes que van más allá de la presencia policial y militar, por lo que planteó una estrategia que incluya educación, deporte, cultura, espacios públicos y prevención.
“Evidentemente, no es la única solución, es una parte de la solución porque el problema es muy complejo”, dijo.
También consideró que existe una dimensión social y cultural que debe ser atendida, incluida la manera en que algunos sectores de la sociedad han normalizado o incluso presentado como héroes a integrantes de grupos criminales.
“Nosotros como vecinos de Sinaloa tenemos cierta culpabilidad porque hemos cobijado, hemos acompañado, hemos aplaudido los actos delincuenciales cotidianamente a través de la cultura, a través de las tradiciones”, afirmó.
Añadió que existen canciones que presentan como héroes a personas involucradas en actividades delictivas.
“Les tenemos canciones que suenan como a héroes, a delincuentes que deberían ser condenados públicamente”, señaló.
Para Calderón Quevedo el problema también pasa por instituciones sociales que actualmente operan de manera desarticulada.
Mencionó a las escuelas, los sistemas DIF, los centros de atención a las mujeres y otras instancias que, dijo, en algunos casos duplican funciones o trabajan sin suficiente coordinación.
“En ese sentido, el llamado que siempre hemos hecho: articular”, expresó.
El coordinador del CESP contrastó esa falta de articulación institucional con la capacidad de organización de los grupos criminales.
“Mientras que en paralelo el crimen sí está organizado. La delincuencia sí está organizada, pero a nosotros nos hace falta eso, organizarnos mejor, no lo hemos hecho”, sostuvo.
Por ello, consideró que el planteamiento de un plan integral para atender la violencia representa una oportunidad para dejar de concentrar la respuesta únicamente en el despliegue de seguridad.
“Por eso cuando la Gobernadora (Graciela Domínguez Nava) habla de un plan integral para nosotros es como música para nuestros oídos”, afirmó.
Calderón Quevedo señaló que la salida de la crisis requiere una respuesta de largo plazo y la participación de distintos sectores de la sociedad, no solamente de las corporaciones de seguridad.
El CESP ha insistido recientemente en que la violencia debe atenderse mediante una estrategia integral y en fortalecer las instituciones locales, al tiempo que reconoce el papel que ha tenido el despliegue federal para contener la situación.