Deuda de Sinaloa sigue al alza: crece otros $238.7 millones en tres meses
El saldo pasó de 5 mil 563 millones de pesos en marzo a 5 mil 801.96 millones al cierre de junio; el mayor crecimiento se concentra en créditos con la banca comercial
La deuda pública de Sinaloa no frenó su crecimiento durante el segundo trimestre del año y, en apenas tres meses, aumentó otros 238.70 millones de pesos, de acuerdo con el Informe Financiero correspondiente al periodo enero-junio de 2026.
Después de que entre marzo de 2025 y marzo de 2026 el saldo de la deuda estatal pasó de 4 mil 610.95 millones de pesos a 5 mil 563.26 millones, para junio el monto registrado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público llegó a 5 mil 801.96 millones de pesos.
El saldo era de 5 mil 563.26 millones de pesos al cierre del primer trimestre, por lo que en el segundo trimestre se acumuló un incremento adicional de 4.29 por ciento nominal.
El comportamiento confirma que el crecimiento de los pasivos estatales continúa concentrándose en la deuda directa con instituciones de banca comercial, mientras otros componentes de la deuda pública presentan reducciones.
La deuda pública total se descompone en deuda directa, deuda deuda contingente y deuda no contingente.
La deuda directa pasó de 4 mil 689.08 millones de pesos en marzo a 5 mil 034.23 millones en junio, un incremento de 345.15 millones de pesos en apenas tres meses.
De ese monto, 4 mil 771.48 millones corresponden a banca comercial, mientras que 262.75 millones están contratados con la banca de desarrollo.
BBVA registra el mayor salto
Uno de los movimientos más relevantes respecto al reporte presentado en marzo se encuentra en los créditos contratados con BBVA México.
La institución acumula un saldo de mil 428.52 millones de pesos, distribuido en tres créditos.
Sin embargo, uno de ellos registra un incremento particularmente pronunciado: pasó de 399.89 millones de pesos en 2025 a 998.40 millones al cierre de junio de 2026.
El crecimiento de este financiamiento modifica de manera importante la composición de la deuda directa estatal y convierte a BBVA en uno de los principales acreedores del Gobierno de Sinaloa.
Banorte, por su parte, mantiene el mayor saldo conjunto entre los acreedores identificados, con mil 921.16 millones de pesos.
Dentro de sus financiamientos destaca un crédito con un saldo de mil 374.60 millones de pesos, que constituye el mayor pasivo individual reportado en la deuda directa estatal.
Santander también incrementó su participación, al pasar de un saldo de 309.92 millones de pesos en 2025 a 499.10 millones al cierre de junio de 2026.
En contraste, Banamex redujo su saldo de 337.29 millones a 305.42 millones de pesos.
Baja la deuda avalada por el Estado
Mientras la deuda directa aumenta, otros componentes registran una reducción.
La deuda contingente, correspondiente a obligaciones avaladas por el Gobierno estatal, pasó de 470.41 millones de pesos en junio de 2025 a 237.99 millones en junio de 2026.
Esto significa una reducción de 232.42 millones de pesos, equivalente a una caída real de 51.06 por ciento.
También disminuyó la deuda no contingente correspondiente a municipios y organismos sin aval estatal, que pasó de 700.69 millones a 529.74 millones de pesos, una reducción de 170.95 millones.
La deuda con la banca de desarrollo igualmente bajó, al pasar de 287.71 millones a 262.75 millones de pesos, una reducción real de 11.65 por ciento.
Más deuda directa pese a reducción de otros pasivos
El comportamiento registrado al cierre de junio muestra una recomposición de los pasivos estatales.
Mientras algunos compromisos disminuyeron, la deuda directa aumentó en más de mil millones de pesos en términos nominales respecto a junio de 2025, al pasar de 4 mil 029.41 millones a 5 mil 034.23 millones.
El crecimiento estuvo concentrado prácticamente en la banca comercial, cuyo saldo pasó de 3 mil 741.70 millones a 4 mil 771.48 millones de pesos, un incremento real de 23.37 por ciento.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la deuda directa representa la principal carga dentro del saldo total de los pasivos estatales, mientras que las obligaciones contingentes, la deuda de municipios y organismos y los créditos con la banca de desarrollo presentan una tendencia descendente.