Durante 2020 incrementó 181.17% el abandono escolar en nivel superior de acuerdo a estudio

Gabriela Martínez
19 abril 2024

Esto quiere decir que en el 2010, los universitarios que dejaron sus estudios fueron más de 193 mil 734 y diez años después fueron más de 544 mil 756

CULIACÁN._ De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, durante el 2020 en Sinaloa, incrementó un 181.17 por ciento la tasa por abandono escolar en estudiantes de nivel superior, esto comparado con el de una década antes.

Esto quiere decir que en el 2010, los universitarios que dejaron sus estudios fueron más de 193 mil 734 y diez años después fueron más de 544 mil 756, que en porcentajes serían 7.0 y 18.0 por ciento, respectivamente.

En el estudio, se muestra que a nivel de secundaria bajó un 38.4 por ciento de abandono escolar, esto a razón de que en el ciclo escolar 2010 a 2011 fueron 6.0 por ciento de alumnos que por alguna razón dejaron sus estudios y para el ciclo 2020 a 2021, fue de 3.4.

Asimismo, en el 2010 el 13.4 por ciento de estudiantes de nivel medio superior dejaron sus estudios, mientras que para el 2020 fue de 16.3 por ciento, es decir, un incremento del 33.01.

Uno de esos casos fue el de Danaé Echavarría Robledo, que estudiaba Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que por causas de salud mental dejó la escuela.

“Me salí porque ya no me fue posible concentrarme en la carrera y sólo sé que me sintiera más mal”, dijo.

“Me metí porque a mí me gusta mucho la literatura y pensé que, a mi me gustaba escribir cuentos, pensé que meterme me iba a ayudar en cierta forma porque me enseñarían tantito a hacer cuentos o escribir literatura en sí; pero no fue así, pero eso no me molestó”, mencionó Echavarría Robledo.

Estuvo alrededor de tres años, pero recursó dos veces el primer año por clases en línea en cuarentena y al terminar segundo ya no siguió. Danaé expuso que fue porque le generaba ansiedad estar en videollamadas en ámbitos serios, además que no tenía un espacio para tener sus clases.

“Mis niveles de concentración desaparecieron. Yo soy una persona con mucha ansiedad, videollamadas y llamadas no son algo que disfrute mucho, puedo hablar con amistades y así, pero en algo como una clase o una reunión, junta, tener que estar interactuando con muchas gentes, en un ámbito serio, digamos, pues me genera mucha ansiedad”, explicó.

“También el no tener un espacio en el cual pues, tener estas clases, lo hizo muchísimo más difícil, porque no tenía un lugar callado, no un lugar donde pudiera estar sola y a mí me afecta mucho”, expresó Echavarría Robledo.