‘El alma sangra todos los días’: madre buscadora vive otro 10 de mayo sin su hijo
Desde que Paul Leonel salió de casa para contestar una llamada y no regresó, Yodeli Benítez vive en una espera interminable. Este Día de las Madres será el segundo que pasa sin su hijo, aferrada a la esperanza de encontrarlo con vida
CULIACÁN._ Hay ausencias que no se pueden nombrar del todo.
No son muerte, porque no existe una despedida. No son vida, porque no hay noticias. Son un hueco que se instala en la casa, en la mesa y en el pensamiento. Un silencio que acompaña todos los días.
Así vive Yodeli Benítez Gutiérrez desde el 30 de marzo de 2025, cuando su hijo Paul Leonel Jacobo Benítez salió de su casa en Culiacán para contestar una llamada y ya no volvió.
La víspera del Día de las Madres, Yodeli marchó el sábado desde la Catedral hasta la Fiscalía General del Estado junto a otras mujeres que, como ella, buscan a sus hijos.
En las manos llevaba una fotografía. En la voz, una frase que resume su vida desde entonces: “El alma sangra todos los días”.
El hijo que falta
Paul Leonel tenía 22 años cuando desapareció. Trabajaba en limpieza y lavado de alfombras. Había terminado la preparatoria y, cuenta su madre, era un joven trabajador y tranquilo.
Personas que presenciaron lo ocurrido dijeron que una camioneta se lo llevó.
Desde ese momento, el tiempo dejó de avanzar con normalidad.
Para Yodeli, cada día comienza con las mismas preguntas: dónde está, cómo está, si tiene frío, si tiene hambre, si sigue con vida.
“No está muerto, está desaparecido, y no hay un cierre”, dice.
Aprender a vivir con la incertidumbre
La desaparición de un hijo obliga a habitar un lugar incierto. No permite despedirse, pero tampoco deja seguir adelante. La esperanza y el miedo conviven en la misma habitación.
Yodeli tiene otros tres hijos, pero nada logra llenar la ausencia de Paul Leonel.
“No hay nada que me dé consuelo”, confiesa.
Las noches son largas. El sueño llega entre pesadillas. Y el pensamiento regresa siempre al mismo punto de imaginar que su hijo pueda necesitarla y que ella aún no logre encontrarlo.
Buscar para resistir
Con el dolor como punto de encuentro, Yodeli fundó el colectivo ¿Dónde Están?, integrado por unas 30 personas entre madres, padres, hermanos y sobrinos de personas desaparecidas.
“Nos unimos en el dolor para buscar a nuestros seres queridos”, explica.
Desde hace ocho meses, el colectivo acompaña a familias de Culiacán que comparten la misma incertidumbre. Buscar, para ellas, es una forma de no rendirse.
El segundo 10 de mayo
Este será el segundo Día de las Madres sin Paul Leonel.
Mientras otras madres celebran, Yodeli espera.
“Será el segundo año sin mi hijo, con esperanza de encontrarlo vivo”, dice.
No hay regalo que sustituya esa ausencia ni palabras que alivien del todo la incertidumbre. Pero sí existe una convicción que la mantiene en pie es seguir buscándolo hasta encontrarlo.
La maternidad suele imaginarse como refugio, abrazo y certeza.
Pero para Yodeli Benítez ser madre también significa caminar bajo el sol con la fotografía de un hijo entre las manos y negarse a que el silencio lo borre.
Para ella una madre buscadora vive suspendida entre el dolor y la esperanza y aun con el corazón herido, sigue avanzando.
No porque el sufrimiento se vuelva más ligero, sino porque el amor por un hijo siempre encuentra la manera de mantenerse de pie.