Entre goles, risas y carreras: familias viven la pasión mundialista en el Centro de Ciencias

Belem Angulo
18 junio 2026

Mientras México disputaba el segundo tiempo frente a Corea del Sur, decenas de familias culiacanenses se reunieron en el Centro de Ciencias de Sinaloa para disfrutar del encuentro en un ambiente relajado, donde el futbol convivió con los juegos infantiles y la convivencia al aire libre

CULIACÁN._ La emoción de un Mundial no siempre se vive en estadios repletos ni en bares abarrotados. Este jueves, en el Centro de Ciencias de Sinaloa, la pasión por la Selección Mexicana encontró un escenario distinto: uno donde los gritos de gol se mezclaron con las risas de los niños y el correr de pequeñas bicicletas sobre las áreas verdes.

La proyección del segundo tiempo del encuentro entre México y Corea del Sur reunió a familias completas que aprovecharon la tarde para compartir un momento de convivencia mientras seguían las acciones del Tricolor en la proyección instalada, que originalmente es utilizada para transmitir películas.

Algunos asistentes permanecían atentos a cada jugada, con la mirada fija en el partido y el celular listo para registrar cualquier celebración. Otros alternaban entre el futbol y la vigilancia de los más pequeños, quienes parecían tener su propio campeonato en los jardines del recinto.

Mientras en la cancha cada avance mexicano generaba expectativa, en el césped los niños improvisaban carreras, perseguían pelotas o jugaban entre amigos. Para ellos, la tarde era tanto una fiesta deportiva como una oportunidad para disfrutar del espacio abierto.

Los puestos de comida y bebidas complementaban el ambiente. Familias enteras compartían botanas, conversaban sobre las posibilidades de México en el torneo y celebraban cada recuperación del balón como si estuvieran en las tribunas.

La convocatoria dejó ver que el futbol sigue siendo uno de los pocos espectáculos capaces de reunir a distintas generaciones alrededor de una misma emoción. Abuelos, padres e hijos encontraron un punto de encuentro en la pantalla, pero también en la convivencia que se generó alrededor de ella.

Cuando el partido avanzaba hacia sus minutos finales, la tensión propia del encuentro contrastaba con la tranquilidad del entorno. El Centro de Ciencias se convirtió por unas horas en una plaza pública donde el Mundial se vivió en comunidad, demostrando que, más allá del resultado, el futbol también es un pretexto para reunirse, compartir y construir recuerdos en familia.

Con una ronda de aplausos, los asistentes reconocieron el triunfo de México sobre Corea, ante la expectativa de que la Selección Mexicana se posicione como líder de su grupo en la etapa inicial del Mundial de Futbol 2026.