Escalan feminicidios 129% en el primer trimestre de 2026
De enero a marzo, se registraron 16 feminicidios, de acuerdo con las cifras oficiales
En medio del recrudecimiento de la violencia criminal en Sinaloa, los feminicidios han registrado un incremento sostenido y alarmante en los últimos tres años, con proyecciones que apuntan a que 2026 podría cerrar como uno de los años más letales para las mujeres en la entidad.
De acuerdo con datos de la Fiscalía, el primer trimestre de 2026 han ocurrido 16 feminicidios, lo que representa 129 por ciento más que los siete registrados en el mismo periodo de 2025.
En 2024 se contabilizaron 31 feminicidios en total, año en que dio inicio la guerra interna entre facciones del Cártel de Sinaloa. Para 2025, el número se elevó a 73 casos, lo que representa un incremento del 132 por ciento.
La tendencia no se ha revertido. En los primeros 92 días de 2026 ya se han registrado 16 feminicidios.
El aumento de feminicidios ocurre en un contexto general de violencia persistente en el Estado y refleja fallas en las estrategias de prevención del delito y protección a mujeres por parte de las autoridades. El hecho de que en tres meses de 2026 se acumulen 16 casos constituye una señal de alarma.
Entre los hechos recientes que evidencian la gravedad del fenómeno se encuentran los asesinatos de Michel, de 14 años, y Daniela, de 18, ambas atacadas a balazos en el sector Juntas del Humaya, en Culiacán el 16 de enero.
El hecho pasó y la autoridad lo informó cómo se informa el día del calendario; sin humanidad ni empatía.
Dos días después el Gobernador Rubén Rocha Moya afirmó que se implementarían “operativos especiales” para prevenir el delito de feminicidio.
“Estamos con ese problema de mujeres que han sido asesinadas, como en general. Pero insisto, estamos con operativos especiales en cada caso. En el caso de las mujeres, traemos un operativo especial para tratar de evitar que ocurran estos asesinatos lamentables, y de todos. Es muy lamentable que muera una persona”, expresó.
Después de esa declaración y en solo 76 días asesinaron a 13 mujeres más en Sinaloa.
Sol Natalia, Hendrika y Martha Alicia
Otro caso es el de Sol Natalia, de 15 años, quien sufrió quemaduras el 3 de diciembre de 2024 en un dispensario. Tras recibir tratamiento médico en Estados Unidos, falleció el pasado 19 de febrero de 2026 en Culiacán a causa de las heridas.
El ataque a un presunto dispensario se documentó gracias a un video de seguridad del mismo negocio. En él se observa como un par de jóvenes entran al lugar y dispararon directamente a un joven de 17 años quien muere en el lugar; Natalia se esconde tras una puerta mientras los agresores incendiaron el lugar.
Sol Natalia sufrió quemaduras de más del 80 por ciento de su cuerpo y es trasladada a Estados Unidos a recibir tratamiento especializado, sin embargo por petición personal, regresa a Culiacán en diciembre del 2025 y fallece en el Hospital Pediátrico a causa de las quemaduras.
También destaca el feminicidio de Hendrika Derks, exoficial de la Policía Municipal, quien fue privada de la libertad junto con su familia en marzo de 2025. Sus familiares fueron liberados posteriormente, pero ella permaneció desaparecida hasta que su cuerpo fue localizado en una fosa clandestina en la comunidad de El Bolsón, municipio de Navolato.
El último caso registrado es el de Martha Alicia de 80 años, asesinada dentro de su casa en la colonia Centro de Navolato el 1 de abril de 2026. Versiones preliminares del hecho apuntan a que la adulta mayor fue estrangulada, sin embargo no se ha emitido un informe oficial del caso.
Ante esta crisis de seguridad, Priscila Salas, abogada y activista defensora de los derechos de la mujer, enfatizó el papel del contexto de un guerra criminal y la responsabilidad de las autoridades para prevenir el delito, en lugar de ser un ente reactivo a los feminicidios.
“En este contexto se mezclan la pugna, el aumento de la violencia por parte del crimen organizado... y un contexto federal, por ejemplo, que se ha encargado de desmantelar las instituciones que atendían de manera bastante organizada, programática, planificada, con planes, programas y presupuesto que si bien no habían sido suficientes, tenían desde el poder federal eso: planes, programas, estadísticas, había una dirección”.
Añadió que las expectativas generadas en torno a la transformación institucional no se cumplieron:
“Nosotras pensamos que cuando se convirtiera en la Secretaría de las Mujeres iba a mejorar y resulta ser que todo se desmoronó, todo se fue al caño y tenemos que nada ha mejorado, nada ha mejorado. Este gobierno... Es el gobierno que menos planificación, programas, planes y presupuestos tiene para atender la violencia a las mujeres. Parece que está funcionando con ocurrencias”.
Salas cuestionó que la Secretaría de las Mujeres se limite al acompañamiento de víctimas, en lugar de encabezar una estrategia preventiva y transversal.
“Te van a decir: ‘es que el programa de los huérfanos del feminicidio’. Yo creo que ese será el único, pero ese es de atención a víctimas. Ese no previene, no atiende, no erradica, no sanciona, ni nada. La verdad es de atención a víctimas”.
“Su papel es planificar la política pública para que no suceda lo que está sucediendo. No salir a exigir justicia, no salir a acompañar víctimas. No es ese su papel. Eso déjeselo a la Comisión Estatal de Atención a Víctimas, a la Comisión Estatal de Derechos Humanos o a las organizaciones de la sociedad civil, pero su papel no es ese”.
El comportamiento ascendente de los feminicidios, en paralelo al clima de violencias en Sinaloa y la indiferencia institucional configuran un escenario crítico para la seguridad de las mujeres en la entidad, sin que hasta ahora las autoridades asuman una posición más enérgica ante la situación.