Evangelización, Educación y Cultura

Presbítero Amador Campos Serrano
16 noviembre 2015

"La civilización maya"

Distribuida en tres periodos para una mejor comprensión, la cultura del pueblo maya nos dejó un admirable legado, que aún en nuestros días, continúa suscitando preguntas sin respuesta sobre aspectos de su esplendor y su misteriosa caída.
Asentada en territorios de los actuales países de Guatemala, Honduras y El Salvador, así como del sur de nuestra Patria, esta civilización logra trascender más allá de sus propias fronteras, llegando a entrar en contacto con otras grandes culturas, como la teotihuacana y la inca.
Los vestigios de su glorioso esplendor quedan expuestos en los restos monumentales de sus construcciones, dándonos una idea de su desarrollo social alcanzado y del intercambio cultural llevado con otros centros del Altiplano, así como de las influencias recíprocas entre ellos.
Los orígenes de esta civilización se remontan hasta, aproximadamente, 3 mil años, superando en antigüedad a los olmecas. Esta primera etapa se sitúa entre el inicio del primer milenio a.C., hasta el 320 d.C., cuando los popolocas y los mixe empezaron a habitar esas tierras, lo que se denomina Periodo Preclásico.
En la región del Petén, en Guatemala, fue donde se empezaron a levantar los primeros conjuntos de construcciones monumentales, teniendo como principal actividad productiva la agricultura.
De aquí, un grupo emigró hacia las costas del Golfo de México para dar origen a la Cultura Olmeca.
Sobre esta época surge una discusión acerca del origen de influencias entre mayas, olmecas y teotihuacanos; lo más probable, parece ser que fue recíproca, producto del intercambio entre estas culturas.
Como consecuencia de su desarrollo, los asentamientos fueron en aumento, dándose una mayor presencia de habitantes en la región. Los estudiosos designan este periodo como el Preclásico Tardío, el cual llevaría al Periodo Clásico de esta civilización.
El Periodo Clásico es ubicado por los arqueólogos, entre los años 320 y 987 de nuestra era, fue una época de esplendor, dándose una mayor organización en la que existía una clase noble y, aunque estaban los sacerdotes, quienes realmente ejercían el gobierno eran los guerreros.
La vida social se estratificó de una manera compleja con un notable incremento de la agricultura.
También en esta época aumentaron las disputas entre los integrantes de esta cultura, que no estaba conformada a la manera de un gran imperio, sino más bien basado en ciudades estado, las cuales empezaron a competir entre sí.
El fin del Periodo Clásico se ubica al final del primer milenio de nuestra era, cuando empezó a darse el abandono de los grandes centros urbanos y, con ello, llegó la caída de esta civilización. Muy probablemente esto sucedió a causa de la sobreexplotación de las tierras y de luchas internas entre ellos.
A inicios del año 1000 de nuestra era, da inicio el denominado Periodo Posclásico, extendiéndose hasta 1524, marcando el fin de esta cultura.
Aunque todavía no hay una cabal explicación sobre el misterio del abandono y la caída de las ciudades mayas, es un hecho real que no desaparecieron completamente, pues en nuestros días están vestigios de sus monumentos y la presencia de etnias descendientes, que son testimonio de una de las más grandes culturas que han existido.