‘Fernando Alan no era un criminal’: marchan en Culiacán por justicia del joven muerto en operativo militar

Daniela Flores
25 enero 2026

Familiares, amigos y ciudadanos realizaron una manifestación pacífica para exigir el esclarecimiento del asesinato del joven estudiante de Derecho, muerto durante un operativo militar el pasado 13 de enero en la colonia Tierra Blanca

“No era un criminal”, gritaron las decenas de personas que vestidas de blanco marcharon este domingo en Culiacán para exigir justicia por Fernando Alan, joven de 24 años que perdió la vida, presuntamente a manos del Ejército, durante un operativo militar registrado el pasado 13 de enero en la colonia Tierra Blanca.

La manifestación, convocada por familiares y amigos, partió de la Catedral de Culiacán con destino a La Lomita, como una protesta pacífica para demandar que el caso no quede impune y que se esclarezcan plenamente las circunstancias en las que ocurrió la muerte del egresado de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Fernando Alan murió tras ser alcanzado por disparos cuando viajaba en un automóvil junto con su novia, Rosa Guadalupe, quien resultó gravemente herida y permanece hospitalizada.

De acuerdo con la información oficial, el hecho ocurrió en un contexto de persecución armada en el que presuntamente participaron civiles armados y fuerzas federales.

En ese mismo hecho, aseguraron otro vehículo, un Honda blanco, en cuyo interior se localizaron armas, equipo táctico y ponchallantas.

Las autoridades informaron que ese vehículo estaría relacionado con civiles armados que huían tras un enfrentamiento. Sin embargo, Fernando Alan y Rosa Guadalupe no viajaban en ese automóvil.

La familia del joven ha sostenido que Fernando no tenía vínculo alguno con actividades delictivas y ha exigido respeto a su memoria, así como transparencia en la investigación.

“No estamos pidiendo otra cosa que no sea justicia. Que pague quien tenga que pagar. Eso es el final de todo esto”, ha exigido su padre Brayan Humberto Cháidez Osuna en diversas ocasiones.

Antes de arrancar la movilización, Cháidez Osuna pidió que la manifestación se mantenga en calma y sin desviarse de su objetivo principal: la paz en Culiacán y justicia para su hijo.

Aunque reconoció que la confianza en las autoridades no es plena, afirmó que quiere creer en el compromiso expresado por la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en el sentido de que se llegará hasta las últimas consecuencias contra quien o quienes resulten responsables.

Reiteró que su postura no ha cambiado: lo ocurrido no fue una confusión ni fuego cruzado, sino un ataque directo.

“Sigo en la misma postura de que no fue una confusión, fue un ataque directo y es un asesinato”, subrayó.

La Comisión Estatal de los Derechos Humanos solicitó que el caso sea esclarecido de manera pública y que se reivindique el buen nombre de la víctima.

Actualmente, la investigación se encuentra en manos de la Fiscalía General de la República, tras ser atraída por tratarse de un hecho en el que habrían participado elementos federales.

Además, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, confirmó que el caso también es investigado de manera interna por la propia institución militar.

Fernando Alan se dirigía junto con su novia al gimnasio, ubicado cerca de su domicilio cuando ocurrió el ataque.

Familiares, amigos y personas cercanas al gimnasio al que asistía el joven encabezaron la movilización.

“Nos dicen: ‘no salgan de noche’, pero ¿por qué a él le pasa esto a las cuatro o cinco de la tarde, solo por ir al gimnasio, a sangre fría y con su novia?”, recriminó su amigo Brayan Edén López.

“Hay muchos carros que pueden ser confundidos. A cualquiera le pudo haber pasado, a cualquier otro carro blanco... Pudo haber sido una mamá con su hija o una familia entera. Tienen que pensar antes de disparar. Lo acribillaron nada más por tener un carro blanco, ¿cómo es posible?”, lamentó.

Esta sería la segunda manifestación ‘Por la paz en Culiacán’ que se realiza en la ciudad durante la crisis de seguridad que estalló el 9 de septiembre de 2024 derivado de una pugna interna del Cártel de Sinaloa.

A esta convocatoria también se sumaron personas con familiares desaparecidos.

Desde que inició la disputa del crimen organizado, Sinaloa acumula 2 mil 726 asesinatos y 3 mil 159 personas privadas de la libertad, de acuerdo a cifras oficiales y registros periodísticos.