Fundación Balto y Togo busca asegurar 2 toneladas de alimento mensuales para perros rescatados

Ubaldo Robles
07 junio 2026

La asociación civil depende de donaciones y actividades de recaudación para alimentar a cientos de caninos; además cubre gastos de renta, atención veterinaria y mantenimiento sin apoyo gubernamental

CULIACÁN._ Con un consumo que alcanza las 2 toneladas de alimento cada mes, la Fundación Balto y Togo, Bienestar y Rescate Animal A.C., enfrenta el reto constante de garantizar la nutrición de los cientos de caninos que alberga, labor que realizan sin recibir apoyos gubernamentales y dependiendo totalmente de la solidaridad ciudadana.

Maricela Castaños Pérez, presidenta de la fundación, compartió que esta cifra representa el motor diario de sus actividades, ya que asegurar el sustento de los animales es la prioridad principal de la organización.

“Dos toneladas al mes consumen nuestros perritos en el albergue”, puntualizó.

Para solventar la cantidad de alimento, la fundación organiza recaudaciones de croquetas en instituciones educativas que abarcan desde niveles de primaria hasta universidades.

“Lo que hacemos son actividades con las escuelas como ‘croquetones’ para poder concientizar a los jóvenes de lo que es un albergue y el rescate animal”, dijo.

En estas jornadas, los docentes motivan a los estudiantes otorgándoles créditos académicos a cambio de sus donativos, lo que permite recolectar los insumos necesarios para el albergue.

Además, la organización mantiene una política de colaboración, ya que, al contar con excedentes, comparten el alimento con rescatistas independientes y agrupaciones más pequeñas, como Rescates con Amor de Altata, que carecen de apoyo.

“Ayudamos a otras organizaciones pequeñas como lo son Rescates con Amor Altata u otras rescatistas independientes que no reciben la misma difusión o el mismo apoyo. Cuando nos dan mucho alimento, compartimos”, resaltó.

El mantenimiento del refugio implica costos significativos más allá de la comida, ya que la representante de la fundación compartió que se debe cubrir una renta mensual de 7 mil 500 pesos, además de los sueldos de un médico veterinario de planta y dos ayudantes.

Para costear estos compromisos y la compra de insumos de limpieza como jabón, desinfectantes y herramientas de mantenimiento, los voluntarios realizan diariamente un boteo en las calles.