Gaspar Velarde y su amor por la lectura

Isela Morales
08 noviembre 2015

"El mazatleco comparte su pasión por los libros a través del primer círculo de la lectura en una colonia popular de Mazatlán"

MAZATLÁN._ Por el sur de Mazatlán, allá donde se piensa que los niños están ajenos a las actividades culturales, Gaspar Velarde Núñez rompe con ese paradigma al ser el director del primer círculo de lectura en una colonia popular.
Gaspar coordina el círculo de lectura ABC en la colonia Mazatlán 3, lugar en el que reúne entre 10 y 40 pequeños gozosos de aprender a leer.
Y la diferencia se ve en cuanto uno contempla a los integrantes de ese taller, hay niños que todavía no entran a primaria y gracias a Gaspar se han acercado a las letras. Muchos de ellos, ya saben leer antes de ingresar al nivel primaria.
Gaspar se identifica con ellos, a él le hubiera gustado tener la fortuna de la que ahora gozan los infantes, pues su infancia fue difícil debido a que tuvo que llevar el sustento a casa a temprana edad.
"Éramos seis hermanos y yo decidí ayudar a mi madre, así que empecé a trabajar en una empacadora a los 14 años, el dueño sabía de mi necesidad y me ayudó dándome un segundo turno como velador, cuando hubo un recorte, aproveché la indemnización para construirle su primera casa a mi mamá, tenía 16 años", recuerda.
"El maestro Carlos Ambriz era amigo de mi hermano, él me invitaba a participar en sus obras de teatro, pero siempre le dije que no porque no tenía tiempo. En 1974 me invitó a la obra El Juicio Final, acepté, me quedé en su taller de teatro y así empecé a sumergirme en el mundo cultural".
Luego, Gaspar formó un grupo en el que combinaba lo cultural con lo deportivo, el maestro Ambriz se fue a Guadalajara y en ese lapso él entró a trabajar en el departamento de Difusión Cultural del Centro Universitario de Mazatlán.
Su pasión por divulgar y ser parte clave de la vida cultural del puerto lo llevó a trabajar en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Mazatlán, luego, junto a la argentina Zula Ricci hicieron varias actividades, entre ellas peñas bohemias y una revista musical que llevaron al Teatro del IMSS.

Una labor desinteresada
Todo lo aprendido en el quehacer cultural, Gaspar lo lleva a la colonia Mazatlán 3, en una labor independiente y desinteresada.
"Los niños deben ser atendidos desde la primaria en este tipo de actividades. Esto, para que el niño sea creativo a menor tiempo. Yo los acerco a que aprendan el arte de leer por placer, porque muchas veces no llevan sus trabajos escolares bien revisados porque no les gusta leer y eso es muy delicado", indica.
"Solemos ver a jóvenes de preparatoria que no tienen un acercamiento real a la lectura, eso es muestra indiscutible de que ni ellos ni nadie a su alrededor le dio importancia a este aprendizaje".
Gaspar compensa a sus niños del círculo de lectura con la tradicional fiesta del Día del Niño, que ya se acerca.
"La hago por mi cuenta, hago rifas, hay gente que se acerca y aporta dulces o lo que se puede y ahí va saliendo la fiesta".

Falta apoyo
Gaspar, quien ahora trabaja en el Centro de Investigación de la UNAM, dice que la fórmula para que un niño se acerque a la lectura es inculcándole el amor por los libros.
"Hay que hacerlo por amor, por fortuna ya existen personas encaminadas a acercar a los niños a estas actividades, hay una Feria del Libro con un área infantil. En Mazatlán hay un semillero de talentos, lo único que falta es el apoyo".