Grupos delictivos convierten a los jóvenes en el principal objetivo de su guerra: especialista

Ubaldo Robles
05 julio 2026

El reclutamiento forzado representa actualmente la mitad de las desapariciones en la región, involucrando a jóvenes que son obligados a combatir en conflictos ajenos, advierte Javier Llausás

CULIACÁN._ La crisis de violencia que atraviesa la región ha revelado una faceta que ha transformado a los jóvenes en el principal objetivo de los grupos delictivos a través del reclutamiento forzado, señaló Javier Llausás Magaña.

El experto en estadísticas de seguridad indicó que aproximadamente la mitad de las personas reportadas como desaparecidas son jóvenes que han sido obligados a participar en un conflicto armado que les es ajeno.

“Se estima que la mitad de las desapariciones son personas jóvenes que han sido reclutadas a la fuerza”, compartió.

Esta problemática, mencionó, trasciende las fronteras estatales, ya que se ha documentado el hallazgo de cuerpos de jóvenes en Sinaloa que contaban con fichas de búsqueda emitidas en estados como Jalisco con 8 a 10 meses de anterioridad.

Llausás Magaña puntualizó que estos casos evidencian un patrón donde las víctimas son trasladadas contra su voluntad para combatir en enfrentamientos que terminan por cobrar sus vidas lejos de sus lugares de origen.

El experto apuntó que el costo social de esta situación es incalculable, especialmente al considerar el potencial académico y artístico que se está perdiendo en las filas de la delincuencia o en los centros de reclusión.

Indicó que pruebas de aptitud realizadas a menores de edad bajo custodia del estado han arrojado que casi la mitad de los internos poseen habilidades sobresalientes para áreas complejas como la ingeniería electrónica, la medicina, las ciencias sociales y las artes.

“En el caso del tutelar de menores, te asombrarás de que el 44 por ciento de los jóvenes que están ahí tienen un talento para la ingeniería increíble”, señaló.

Llausás Magaña destacó que resulta alarmante que jóvenes de entre 16 y 17 años, con capacidades extraordinarias para las ciencias exactas y la música, se encuentren privados de su libertad o siendo víctimas de la violencia en lugar de estar integrados en el sistema educativo o profesional.

A la fecha, explicó, la cifra de menores fallecidos supera el centenar, sumado a un incremento atípico en los casos de feminicidio que ha rebasado por mucho los promedios de años anteriores.

Ante este panorama, especialistas y sectores de la sociedad civil han manifestado su extrañeza por la aparente falta de respuesta y sensibilidad de las autoridades federales.

A pesar de la importancia, el especialista cuestionó que la situación estratégica y económica de Sinaloa para el País, especialmente en la producción de alimentos, no se perciba un respaldo sólido por parte del Gobierno federal en momentos críticos.

Llausás Magaña subrayó que, aunque existe la disposición de trabajar de la mano con las fuerzas militares y civiles, la sociedad sinaloense está preparada para enfrentar las adversidades incluso si se ve obligada a hacerlo sin el apoyo esperado.

Detalló que la demanda es una intervención gubernamental que esté a la altura de las circunstancias y que proteja el futuro de una generación que actualmente se encuentra entre el fuego cruzado y el abandono.