Hace 50 años perdieron a cuatro hijos y cada 1 de noviembre vuelven a visitarlos
César Monárrez y su esposa mantienen la tradición de acudir al Panteón Civil de Culiacán para recordar a los cuatro bebés que fallecieron por complicaciones relacionadas con su nacimiento prematuro
CULIACÁN._ Hace aproximadamente 50 años, César Monárrez y su esposa enfrentaron la pérdida de cuatro de sus hijos, quienes fallecieron a causa de complicaciones relacionadas con su nacimiento prematuro.
Tres eran niños y una era niña. Algunos nacieron a los 5, 6 y 7 meses de gestación. El primero de ellos, recordó César, nació en buenas condiciones, pero falleció posteriormente por problemas respiratorios.
La pareja era joven cuando comenzó a formar su familia. Su esposa tenía alrededor de 14 años cuando quedó embarazada por primera vez, y las complicaciones que enfrentaron durante esos primeros embarazos marcaron sus vidas.
Después de las pérdidas, buscaron atención médica especializada. Con tratamientos y procedimientos para evitar nuevos nacimientos prematuros, lograron tener otros hijos que nacieron en mejores condiciones de salud.
Sin embargo, la memoria de los cuatro bebés permanece entre la familia.
Cada 1 de noviembre, César y su esposa acuden al Panteón Civil de Culiacán para visitar sus tumbas. La tradición se ha mantenido durante décadas y, cuando ellos no pueden asistir, sus hijos también acuden a recordarlos.
Para César, el Día de los Angelitos no representa una celebración, sino una fecha para recordar a quienes fueron sus primeros hijos y cuya ausencia todavía sienten.
“Con nosotros no es una fiesta, sino que es un recordatorio de ellos, pues estar aquí presente con ellos. Uno los extraña”, expresó.
Aunque algunos de sus hijos viven actualmente en Estados Unidos, la familia procura mantener la costumbre de visitar el lugar donde descansan los cuatro bebés.
A medio siglo de aquellas pérdidas, César continúa regresando al panteón para acompañarlos, en una tradición familiar que ha pasado de generación en generación.