Honran a sus angelitos en el Panteón Civil de Culiacán

Belem Angulo
01 noviembre 2026

Familias visitan este 1 de noviembre las tumbas de niñas y niños que fallecieron durante sus primeros años de vida; llevan flores, coronas y recuerdos para mantener viva su memoria

Con flores, pequeñas coronas y recuerdos familiares, personas acudieron este domingo al Panteón Civil de Culiacán para conmemorar el Día de los Angelitos, una tradición con la que honran la memoria de niñas y niños que murieron durante sus primeros años de vida.

En el camposanto se encuentra el área más grande del municipio destinada exclusivamente a las infancias que han perdido la vida, un espacio al que cada año acuden familiares para visitar sus tumbas y recordar a quienes partieron antes de tiempo.

Entre las visitantes estuvo Guadalupe Núñez Cepeda, de 58 años, quien acudió a visitar a su hermana Ofelia, fallecida cuando tenía alrededor de dos meses de edad debido a complicaciones de salud.

Guadalupe no llegó a conocerla, pues todavía no nacía cuando ocurrió su muerte. Sin embargo, creció con la tradición familiar de acudir al panteón cada año, una costumbre que le transmitió su madre y que ahora continúa junto con otros integrantes de su familia.

“Mi mamá todos los años venía”, contó.

Aunque su madre no pudo acompañarla este domingo porque se encuentra delicada de salud y tiene dificultades para caminar, Guadalupe acudió al panteón para mantener viva la tradición.

La familia viajó desde Gato de Lara, en el municipio de Navolato, para visitar la tumba de Ofelia, a quien recuerdan con pequeños obsequios, flores y coronas.

“Venimos a verla cada año y a traerle obsequitos, así como coronitas, florecitas”, relató.

La visita también se convierte en un momento de encuentro para la familia, que acude reunida para acompañar a su pequeña integrante, cuya memoria ha permanecido viva a través de las generaciones.

Como ella, otras familias llegaron este 1 de noviembre al Panteón Civil de Culiacán para recordar a sus pequeños, en una jornada en la que el cariño y la memoria mantienen vigentes las tradiciones dedicadas a las infancias fallecidas.