Identifican restos de joven desaparecido desde 2017: Sabuesos Guerreras exige a autoridades no abandonar búsquedas en noria
Tras años de incertidumbre, el colectivo Sabuesos Guerreras confirmó la identificación y entrega de los restos de un joven localizado en la comunidad de Benito Juárez
Sabuesos Guerreras informó que tras años de incertidumbre, una de las familias que integra la organización finalmente podrá dar el último adiós a su ser querido desaparecido desde 2017.
María Isabel Cruz Bernal, líder del colectivo, señaló que se trata de un joven que permanecía desaparecido y sus restos fueron localizados en una noria en la sindicatura de Villa Benito Juárez, Tamazula ll, en Salvador Alvarado.
“Yo creo que hoy le estaban entregando ya los restos de ese muchacho que se encontró ahí que estaba desaparecido desde el 2017”, indicó Cruz Bernal.
La activista señaló que los resultados genéticos fueron entregados recientemente, permitiendo que este día se realice la entrega de los restos a la familia, sin embargo, lamentó que a pesar de que existe evidencia de que en dicha noria aún hay más restos humanos, las autoridades han mostrado renuencia para continuar con los trabajos de extracción.
“Ese pozo no se acaba de trabajar porque se supone que hay más restos ahí. Entonces vamos a esperar a ver quién de las autoridades se avienta el viajecito porque todas echan la bolita y nadie quiere trabajarlo”, denunció.
Ante el clima de inseguridad que prevalece en la entidad, la líder del colectivo subrayó que han tenido que ajustar sus protocolos de actuación.
Actualmente, el grupo no realiza salidas al campo de manera independiente, sino que mantienen una coordinación estrecha con las instituciones correspondientes para garantizar las condiciones de seguridad necesarias para las buscadoras.
Aunque las autoridades participan en el resguardo, la iniciativa de los puntos de búsqueda sigue recayendo principalmente en el colectivo.
Cruz Bernal explicó que son ellas quienes realizan los recorridos, investigaciones y labor de inteligencia para detectar posibles fosas o sitios de depósito.
La labor de Sabuesos Guerreras se divide hoy entre la atención inmediata a las desapariciones recientes y el seguimiento exhaustivo a los casos con más años.
Sobre estos últimos, Cruz Bernal explicó que son los casos más difíciles, pues con el paso de los años las líneas de investigación se desvanecen y el interés oficial disminuye.
“Nosotros seguimos buscando a los nuestros de larga data, que son los que ya nadie busca y que y dices ¿dónde busco?”, comentó.
A diferencia de los eventos de violencia actual, donde en ocasiones los cuerpos son abandonados en la vía pública permitiendo una recuperación más rápida por parte de sus familias, las desapariciones de años atrás requieren de una investigación profunda y planeación organizada con las autoridades para lograr resultados.