Inauguran mural de ‘31 Minutos’ en Culiacán: Un tributo a la libertad de expresión y la paz
La obra fue realizada por el artista sinaloense Luis González y promovida por la organización Suma Sociedad Unida IAP
Como parte de una iniciativa para recuperar espacios públicos y fortalecer el tejido social a través del arte, la organización Suma Sociedad Unida IAP inauguró oficialmente el mural ‘31 Minutos’ como tributo a la libertad de expresión y la paz en el corazón del Centro Histórico de Culiacán.
La obra, situada en un espacio emblemático cedido por la familia Blancarte, busca ser un recordatorio permanente sobre el valor del periodismo y el derecho fundamental a comunicar e informar.
El mural fue realizado por el artista sinaloense Luis González, quien durante un proceso de siete días de trabajo, con el apoyo de los artistas Damián Mancha y Mey Valdés, plasmó a los icónicos personajes de la serie chilena como un puente entre generaciones.
“Se me hace algo fascinante y algo increíble cómo este tipo de proyectos le hacen tan bien a una ciudad atravesada por la violencia”, compartió Luis González.
El artista destacó que, incluso antes de concluir la obra, los transeúntes de todas las edades ya se identificaban con el mural, cantando canciones de la serie y tomándose fotografías, lo cual consideró vital para una ciudad atravesada por la violencia.
Durante el acto inaugural, Iván Velázquez Aréchiga, director de Suma, enfatizó que este proyecto, impulsado mediante el programa ‘Vamos Pintando’, es un regalo dedicado especialmente a quienes ejercen el periodismo día con día.
“Este es un homenaje para todos ustedes como representantes de los medios de comunicación, como defensores y promotores de la libertad de expresión”, señaló Velázquez Aréchiga.
Más allá de la nostalgia que evocan los personajes, la obra porta un mensaje central para las niñas y los niños y su derecho a expresarse libremente.
Según se explicó en el evento, la intención es fomentar una cultura donde la libertad de expresión comience desde la infancia, enseñando a escuchar y a respetar las ideas de quienes piensan diferente para construir una ciudadanía más consciente y participativa.
El evento concluyó con el tradicional corte de listón, integrando formalmente esta pieza al patrimonio visual y cultural de la ciudad.
Con esta obra, el arte urbano en Culiacán deja de ser solo estética para convertirse en una conversación abierta y un símbolo de resistencia creativa en el espacio público.