Las 3 primeras malas señales con AMLO, desde el ojo de Manuel Clouthier
"Los riesgos autoritarios, advierte, están a la vista: medios que sacrifican a periodistas como doncellas ante un nuevo “Tlatoani”; una Oposición empequeñecida, una sociedad desorganizada, que espera que el cambio venga desde el poder…"
Asimilada la derrota en los comicios del 1 de julio, inesperada para él, Manuel Clouthier Carrillo reflexiona. Exclama, advierte.
Estruendosa la voz, analiza las primeras señales, del discurso a la acción. Los riesgos del presidencialismo autoritario están de vuelta, alerta.
“La sociedad votó exactamente al revés; ‘no’, nos dijo la gente: ‘si le ponemos contrapesos a López Obrador’, dijo la gente, ‘no lo van a dejar hacer lo que tiene que hacer’; eso es lo que la gente me decía en la calle; entonces la gente votó exactamente en contra, a que Andrés Manuel no tuviera ningún contrapeso”.
Desde su oficina particular en el centro de Culiacán, el empresario sinaloense, considerado por la revista Líderes en el lugar 71 entre los 300 líderes más influyentes del País del 2018, comparte su visión sobre el nuevo momento mexicano: el de un Presidente, Andrés Manuel López Obrador, que llega con una concentración de poder, no vista en México desde hace décadas.
“Yo sigo creyendo, es mi convicción”, indica, “que la condición humana necesita contrapesos, cuanto más si se tiene poder. Así se diseñaron las estructuras políticas, democráticas, republicanas, se diseñaron en la división de poderes.
“Pero yo insisto, estamos tratando de construir una democracia sin cultura ni antecedentes democráticos en nuestro País; los riesgos autoritarios siempre existen más en una sociedad donde las instituciones democráticas no son fuertes, donde no existe cultura democrática, donde sigue existiendo el ‘agachonismo’, la cultura de rendir pleitesía, el culto a la personalidad”, subraya.
Medios alineados
Quien fue el primer Diputado federal independiente en la historia de México en 2015, no pudo repetir la hazaña, ahora por el Senado. Hay quienes sostienen que a él también lo derrotó el “Tsunami Andrés”. Otros, que no fue ese “tsunami”, sino el hartazgo de una sociedad que participó en un referéndum sobre un cambio de régimen. Y le apostó todo a AMLO.
De la elección para el Senado, Clouthier Carrillo sacó el 7 por ciento de votos, quedando en cuarto y último lugar en la contienda por el escaño. Ese resultado lo llevaría a cuestionarse, a sí mismo, sobre su futuro político, aún incierto. Incluso, a cuestionar su propio liderazgo.
El hijo de “Maquío” sigue activo en la vida pública, por lo pronto, a través de redes sociales, donde no deja de cuestionar omisiones y contradicciones, de quien asumirá las riendas del País el 1 de diciembre de 2018.
En entrevista, el ex legislador pasa revista de las primeras señales con tufo autoritario en el preámbulo del nuevo sexenio. Y éstas, apunta, vienen precisamente desde las instancias que deberían fungir como contrapesos al poder, como ocurre en las democracias consolidadas: los medios, el Poder Legislativo, la sociedad civil organizada.
“Tú ya viste”, dice, “cantidad de medios de comunicación con el triunfo de López Obrador ofrecieron sacrificios humanos. ¿o me equivoco?
“Hubo medios nacionales que lo primero que ofrecieron fue a sus doncellas, en honor al sacrificio al nuevo ‘Tlatoani’, y así quitaron directores, quitaron colaboradores. ¡Ya lo viste, muy mala señal eso!”, exclama.
Ahora resulta, remarca, “que en este pin... País no se puede disentir”.
“O sea, y ya lo viste, yo disentí. Y me podrán criticar las formas, pero son las mías, ¡qué la chingada!...
Bartlett, de la caída del sistema a director de la CFE
“Me podrán criticar las formas, como con el nombramiento de Manuel Bartlett (quien será titular de la Comisión Federal de Electricidad con AMLO), es un nombramiento que no debe llevar esa nueva corriente que busca y dice que va a peligrar el cambio. ¡Ensucia, es un lastre, es una nueva incongruencia, como lo dije en su momento!”, expresa.
(Bartlett era Secretario de Gobernación en 1988, cuando compitió por la Presidencia de la República Manuel Clouthier Del Rincón, “Maquío”. A Bartlett, como presidente del órgano electoral, entonces dependiente del Gobierno federal, se le atribuyó la “caída del sistema” del cómputo de la elección presidencial, lo cual despertó sospechas de fraude a favor del priista Carlos Salinas de Gortari).
- ¿Entonces considera que desde los medios, que debieran ser contrapeso, ya se mandaron las primeras “malas señales”?
- A nivel nacional ya lo vimos, entregaron sacrificios, ¿quieres que le pongamos nombre?, le ponemos, Milenio ofreció a Carlos Marín. Otros medios inmediatamente ofrecieron a colaboradores en automático, o sea, ¡No puede ser... si no ha tomado ni posesión el cabrón!, y ya le están quemando incienso y sacrificio humano. ¡No puede ser!
Oposición reducida
Frente a un nuevo régimen político, los mexicanos enfrentarán otros retos, puntualiza.
“Ahí están los retos, las tentaciones autoritarias en un país donde no existen tradiciones y cultura democrática siempre van a estar; con el regreso del PRI (2012) tuvimos eso; de hecho, fue lo que los tumbó de nuevo, que abusaron del poder, abusaron de la soberbia”.
Como Diputado independiente en la 63 legislatura, recuerda, no pocas veces condenó la soberbia de esa mayoría priista”.
“Lo declaré incluso en tribuna, diciendo, ‘en una democracia el que gana no gana todo, y el que pierde. no pierde todo’”.
Eso es lo que se tiene que entender ahora, añade, el papel de las oposiciones.
Y recuerda una de las tesis del politólogo español Manuel Zafra, para exponer una sentencia, vigente: “la calidad del gobierno depende de la calidad de la oposición”.
Y si hoy se puede concluir que el gobierno de Enrique Peña Nieto fue muy malo, considera, es porque la oposición fue muy mala.
“Por lo tanto, ahora hay que cuestionarse cómo va a ser el gobierno de AMLO. Y eso, va a depender más de la oposición, que de los corifeos”, avizora.
- ¿Cómo pinta la Oposición con AMLO?
- Yo veo una oposición desmantelada en dos sentidos, empequeñecida totalmente, reducida en su peso político, y a la vez, reducida en su estatura moral.
El problema que tiene la Oposición mexicana, considera, es que no tiene credibilidad.
Y para ello ejemplifica con el caso de Ricardo Anaya, ex presidente del PAN y derrotado como candidato presidencial en las urnas.
Nadie duda, expone, que Anaya fue el mejor debatista en la campaña, pero el triunfo en los debates no le generaba votos.
“¡Porque no le crees al hijo de la chin..., pues! O sea, lo que te quiero decir con esto es ¿Qué va a pasar en nuestro País?”.
Sociedad replegada
En el año 2000, cuando se sacó de Los Pinos al PRI tras 71 años de dominio, evoca Clouthier Carrillo, muchos mexicanos creyeron que al lograr la alternancia, el cambio iba a venir desde el poder.
“Y ese fue el error. La sociedad se replegó, y ahí estuvieron los resultados, llegó al extremo de que el poder transformó incluso a Vicente Fox (primer Presidente panista), lo corrompió, y ahí está; pero hoy mucha gente está razonando en los mismos términos, cree que el cambio va a venir desde el poder, y no quiere hacer su chamba como sociedad”.
A la sociedad, dice, no le gusta que le hablen con la verdad, de que debe ser copartícipe de esos cambios.
“¿Y cómo iba yo a ganar yo la elección?”, manifiesta, “si yo le decía a la gente que el cambio nos iba llevar 25 años; si yo les decía que nosotros teníamos que hacer la tarea, mientras otros decían ‘el cambio se hace nomás eligiéndome a mí, y en automático se cambia’.
“Y yo les decía ‘no puedes creer eso, porque eso es infantil’, entonces me respondían ‘me insultas, me dices que soy niño tonto’, en otras palabras, la gente no quiso ver la verdad”.
Por ello apela a que los mexicanos entiendan que “la verdad es una”.
Y esa verdad es que la condición humana necesita contrapesos, cuanto más si tiene poder, insiste.
“Entonces ¿De qué va a depender este gobierno?, de que tenga los contrapesos correctos. Necesitamos una sociedad vigilante, a través de sus instituciones, sociedad organizada, medios de comunicación y Poder Legislativo;
“De nada le sirve a la sociedad un Poder Legislativo local y nacional subordinado al Poder Ejecutivo. ¡Eso no sirve, ya está demostrado!”.
De nada le sirve a la sociedad, agrega, un medio de comunicación entregado al poder.
“Eso ya está demostrado, en Sinaloa ya lo vimos, fueron parte incluso del problema y de la corrupción, en lugar de haber sido parte de la solución, los que se entregaron al poder, eso no sirve”.
Y quienes crean que los cambios van a venir desde el poder, advierte, se equivocan.
Esto porque en el poder lo único que va haber son personas con virtudes y con defectos, ya que esta es la condición humana.
“Mira, yo les decía en campaña: mientras unos dicen que van a desaparecer la corrupción, yo les decía, ‘con Jesucristo, andaban 12, uno se corrompió, el 8.33 por ciento, no más. ¡A Jesucristo, cabrón, se le corrompió uno! No es la corrupción la que vas a acabar, la que tienes que acabar es con la impunidad, ese debe ser el compromiso”, remarca.
Pero no se puede empezar a cambiar este País, añade, sin empezar a fortalecer el Estado de Derecho.
“Y la política ha torcido la justicia y el Estado de Derecho en este País de manera permanente”.
Y pone otro ejemplo: el aval de Morena en el Senado, para que el Gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, retornara a su cargo, pese a restricciones legales.
“Lo acabas de ver ahorita hasta en el Congreso; entonces, yo no creo que el cambio vaya a provenir desde el poder, no creo en ese concepto.
“Yo lo que veo es mucha pobreza, pobreza mental en el Poder Legislativo mexicano, ¿creen deveras que hacen tonta a la gente con su discurso estúpido? ¡lo creen!”.
Será la gente, añade, la que juzgue el actuar de los senadores de Morena, en el caso de Manuel Velasco.
“La gente los eligió, la gente los va a juzgar”, sostiene.
“Si la sociedad se repliega, y no está dispuesta a hacer exigente a sus gobernantes, y darles un cheque en blanco, como parece que decidió darles, va a pagar las consecuencias. ¡Va a pagar las consecuencias! Eso no tiene remedio, no lo invento yo, es historia en el mundo, es historia de la sociedad humana”.
Aún no se toca fondo
Clouthier Carrillo sostiene la tesis de que aún México “no toca fondo”. De ahí, que el enfoque sea el fortalecer los contrapesos.
“Urge, urgen contrapesos, urge decencia en la política, urge decencia en los medios de comunicación, urge decencia en la sociedad civil, urge decencia en el Poder Legislativo, urge decencia en nuestro País”, apunta.
- ¿Qué le depara al país con contrapesos débiles en los medios, el Legislativo, en la sociedad civil organizada?
- Yo soy de la tesis, y así lo he dicho, es la tesis de los alcohólicos. La teoría de la recuperación de los farmacodependientes señala que no existe la posibilidad de recuperación en tanto no toques fondo. Hay quienes creen que ya tocamos fondo, yo creo que todavía nos falta.
- Entonces ¿No cree que ya tocamos fondo?
- Estoy seguro que no.
- ¿Cómo describir esa “tocada de fondo”?
- Siempre la tocada de fondo, a título empresarial, personal, social, tiene que ver tristemente con dolor; no hay otra forma de que el ser humano aprenda, eso está íntimamente vinculado; no es en la bonanza donde aprendes, no es cierto. En la vida el niño no aprende a irse hasta la orilla hasta que se cae y le duele.
- ¿Eso puede pasarle al País?
- Lo necesita, es la única forma de aprendizaje. O aprendes de la experiencia de otros, y para aprender experiencias de otros en materia democrática tienes que educar, y en México, lo he dicho mucho, está pendiente la construcción de ciudadanía y eso está íntimamente vinculado con la educación, formar ciudadanos libres y responsables.
- ¿Ve riesgos de desencanto pronto (con AMLO)?
- El fundador del PAN (Manuel Gómez Morín) decía “que no haya ilusos, para que no haya decepcionados”. Una sociedad ilusa que cree que el cambio va a venir desde el poder, desde arriba, se equivoca.
- Y se estrella…
- ¡Claro, y le va a doler! el cambio, lo dije yo. ¿Cuál era mi lucha política? Dos cosas, decía, formar ciudadanía y limpiar la política. Una se trabaja de arriba pa’bajo, y la otra de abajo para arriba.
Limpiar la política se hace de arriba para abajo, pero la construcción de ciudadanía es de abajo para arriba, y se necesita trabajar en paralelo en las dos cosas.
Y a México le falta un “chingo” en las dos tareas, limpiar la política y formar ciudadanía.
Clouthier cierra la charla parafraseando a “Maquío”, evocando una de sus frases: “la cosa no es cambiar de dueño, sino dejar de ser perro”.
Y pronto, dice ahora su hijo, se sabrá si en México se dejó de ser perro… o nomás se cambió de amo.
