Llama Iglesia en Culiacán a celebrar la paternidad como don de Dios y a construir la paz desde lo cotidiano

Ubaldo Robles
21 junio 2026

En el marco del Día del Padre, se reconoce la labor de los padres como dadores de vida y reflejo de la paternidad divina

CULIACÁN._ En el marco de la celebración del Día del Padre, la Iglesia hizo un llamado a la comunidad para reconocer la paternidad no solo como un rol social, sino como una extensión del amor de Dios en la tierra.

El Rector de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, Jaime Homero Portillo Gill, compartió que el esfuerzo callado de los padres de familia es fundamental para la armonía social y la construcción de un entorno pacífico en el día a día.

“Es celebrarlos y dar gracias a Dios por ellos, porque en ese esfuerzo callado y discreto”, informó.

Durante el mensaje compartido con motivo de esta fecha especial, se destacó que la relación con la divinidad se basa primordialmente en la figura del padre, siendo el Padre Nuestro la oración central de la fe católica.

Se recordó que la paternidad en la tierra es una forma de compartir el don de Dios, quien es el máximo dador de vida.

“También aquí tenemos un papá que comparte la paternidad de Dios. Le llamamos del mismo modo como le llamamos a Dios, como Padre”, señaló Portillo Gill.

A pesar de la percepción coloquial de que el Día del Padre puede pasar desapercibido, se reivindicó la figura de los padres presentes, proveedores y amorosos que, inspirados en la discreción de San José, cumplen diariamente con su labor.

Asimismo, se dedicó un espacio para la solidaridad, pidiendo fortaleza por aquellos padres que sufren a causa de sus hijos o que enfrentan el duelo de haberlos perdido, elevando una petición para que encuentren consuelo.

Más allá de la festividad, el mensaje exhortó a los ciudadanos a laborar por la paz desde su propia trinchera, enfocándose en las pequeñas acciones y decisiones de la vida diaria.

Se hizo hincapié en que la paz se construye evitando caer en confrontaciones innecesarias, ya que no valen la pena para convivir de forma sana con los demás.

“A veces es llamativo cómo en el día a día nos enganchamos en peleas y discusiones que no valen la pena, entonces la paz se construye desde el día a día”, advirtió el sacerdote.

También invitó a la población a ser constructores de paz en cada momento para mejorar la convivencia colectiva.