Llama Rector de la Catedral de Culiacán a rechazar la maldad y el pecado para alcanzar el bienestar
En el marco de la fiesta de la Candelaria, el Padre Jaime Homero Portillo Gill exhorta a los ciudadanos a ver en Dios la luz que quita el sufrimiento y las causas del dolor
Ante el clima de incertidumbre y las problemáticas sociales que enfrenta la ciudad, el Rector de la Catedral de Culiacán, el Padre Jaime Homero Portillo Gill, hizo un llamado a la ciudadanía para rechazar la maldad y el pecado, buscando en la fe un referente moral que permita alcanzar el bienestar colectivo.
En el marco de la fiesta de la Candelaria, conocida también como la ‘Fiesta de las Luces’, el clérigo explicó que esta celebración simboliza la presentación del Niño Jesús 40 días después de la Navidad y representa la purificación.
Sin embargo, enfatizó que el trasfondo espiritual tiene una aplicación directa en la realidad actual de la ciudad en la lucha entre la luz y la oscuridad.
Haciendo eco de las enseñanzas de San Juan Evangelista, el Padre identificó la oscuridad con el pecado y la ausencia de Dios, y bajo esta premisa, señaló que proclamar a Cristo como la luz del mundo implica un compromiso activo por parte de los ciudadanos para transformar su entorno.
“Decir que el Señor viene y quita el pecado del mundo es decir que quita la maldad, quita el sufrimiento y las cosas que causan dolor”, expresó el Padre.
Asimismo, recalcó que ser católico en tiempos difíciles exige el rechazo total a todo aquello que genere violencia o daño al prójimo.
“Aceptar a Cristo como luz del mundo es aceptar llevar una vida mejor, una vida en la que se rechaza el mal y se rechaza el pecado”, compartió.
Con poco más de un año al frente de la Catedral y siendo uno de los tres sacerdotes para atender este recinto, el Rector instó a la población a buscar un cambio interno para mejorar la convivencia social.
Para el Padre, la solución a los males que aquejan a la capital sinaloense no solo es externa, sino que requiere una apertura espiritual.
“Cuando tenemos a Dios con nosotros, siempre eso es como un referente moral que nos ayuda a ser mejores personas”, concluyó.
También invitó a los culiacanenses a permitir que el bienestar entre en su vida diaria para dejar de lado las sombras del conflicto.