Los puentes peatonales de Culiacán causan un gran daño, considera especialista

29 junio 2019

"Más atropellamientos, más asaltos, más violaciones, un deterioro en la cultura vial y un gran gasto del recurso público es lo que generan los puentes peatonales, explican especialistas de la Liga Peatonal"

Heriberto Giusti Angulo

CULIACÁN._ La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán implementará este verano un programa en el que un equipo de "educadoras viales" se instalará en cuatro puentes peatonales del municipio, con la intención de convencer a los peatones de su uso.

Sin embargo, este es un esfuerzo inútil que no traerá cambios positivos en la cultura vial de Culiacán, considera el especialista Sergio Andrade Ochoa, coordinador del área de Salud Pública en el colectivo nacional urbano Liga Peatonal, quienes llevan desde hace tiempo una campaña nombrada 'Adiós puentes peatonales'.

"Lo único que va a suceder con la campaña de Culiacán, porque lo hemos visto en otros lados, es que al momento en que los oficiales desaparezcan de los puentes, los peatones van a volver a utilizar la calle y van a pasar por debajo de ellos", considera.

"La verdad es que es una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo... porque la educación vial no va por ahí. Nosotros tenemos una frase, retomada de lo que se conoce como la 'Visión Cero' (en muertes viales), que es "La infraestructura es cultura". Dependiendo la infraestructura que tú pongas, vas a gestionar la cultura y los comportamientos", menciona.

"Cuando tú pones un puente peatonal, lo que estás gestionando es una cultura en donde la prioridad es el automóvil. Y el peatón tiene que desviarse y recorrer 30 metros más. Pero si tú gestionas una buena infraestructura vial, es decir, con reductores de velocidad, con cambios de textura en el suelo, con carriles más cortos, entonces los automovilistas ya no se van a sentir en confianza de ir a altas velocidades. Y con eso tú generas una cultura de baja velocidad y puedes hacer que, entonces, todos estemos de manera segura en las calles".

El experto en temas urbanos asegura que las autoridades le han vendido la idea a la sociedad de que "no hay una alternativa" en el uso de puentes peatonales, cuando en realidad, explica, el mero uso de ellos constituye una incoherencia lógica.

"Lo que se nos dice es que los puentes están construidos para que el peatón los use, que son un medio seguro en el cual al peatón se le da prioridad en su seguridad sobre los automóviles. Pero realmente es todo lo contrario: los puentes, finalmente, están construidos en zonas en donde no deberían existir", comenta.

"Por ejemplo, en zonas 30 o zonas 20, es decir, zonas escolares u hospitalarias donde los Reglamentos de Tránsito indican que los autos no pueden ir a más de 20 o 30 kilómetros por hora. Entonces, es ilógico en esos casos que pongan un puente, cuando en realidad la prioridad debería ser el peatón y debería poder cruzar por abajo", critica.

Andrade Ochoa comenta que han realizado estudios para saber cuál es la percepción de la gente en torno a esta infraestructura urbana.

"Los puentes no se usan. Eso ya es información académica y científica que está reportada en varios artículos. Nosotros tenemos algunos, en donde justo lo que vemos es que los peatones no lo utilizan, por varias razones: con el Instituto Nacional de Salud Pública, que está en Morelos, hicimos un estudio tipo encuesta y la mayoría de la gente no los utilizaba porque o los percibían inseguros por los diferentes delitos que se dan en ellos, o porque los puentes los hacen recorrer tres o cuatro veces la distancia que tienen que recorrer por abajo", explica.

"Entonces, las personas prefieren arriesgarse a pasar por el flujo vehicular a que sean asaltados por arriba, o que por cuestiones de tiempo no puedan transcurrirlo. Y eso hablando de las personas que estamos jóvenes, que no tenemos ningún tipo de discapacidad, porque las personas adultas mayores y las personas con discapacidad evidentemente no van a utilizar estos puentes porque son inaccesibles para ellos", comenta.

"Y las niñas y los niños no entienden la lógica de cómo se tienen que seguir estas reglas adecuadas de cómo se vive la ciudad. Entonces ellos, en su lógica, tratan de ir por la vía más corta... y es que es un principio que le llamamos 'Físico-matemático-químico-biológico': todos tratamos de hacer el mayor trabajo posible con el menor esfuerzo", reflexiona.

El especialista añade que la construcción de estos puentes le propicia una motivación extra al automovilista, quien se siente entonces con la libertad de ir a la velocidad que guste porque, al fin y al cabo, no hay estorbos ambulantes frente a ellos.

"Y es por eso que los puentes terminan siendo intuitivamente contradictorios. Por eso la gente no los utiliza. Al no utilizarse, entonces, hay más accidentes y atropellamientos debajo de ellos. Y no es que sea culpa del peatón, sino que más bien no hay una gestión buena de las vías: cuando tú pones un puente, ese puente lo que le dice al automovilista es 'Yo puedo acelerar el vehículo porque en la vía yo soy la prioridad'. Y entonces los automóviles van más rápido y el peatón, que va por abajo, tiene menor posibilidad de sobrevivir ante un atropellamiento", explica.

 

Los puentes dañan, según estudios científicos

Sergio Andrade Ochoa comenta que han realizado estudios a lo largo del país para saber si hay una correlación entre la existencia de puentes peatonales y los incidentes por atropellamiento.

"Con el Instituto de Geografía hicimos un estudio y detectamos que en Ciudad de México aproximadamente el 35 por ciento de los atropellamientos se dan a 200 metros de un puente peatonal; esto quiere decir que estos puentes para nada están resguardando la seguridad. En Morelia hicimos otro estudio y ahí vimos que el 48 por ciento de los atropellamientos se dan a 200 metros de los puentes. Y en Chihuahua también hicimos el mismo estudio, y ahí vimos que la cifra es cercana al 40 por ciento", explica.

Por si fuera poco, el mantenimiento de los puentes peatonales constituye un importante gasto del presupuesto público, gasto que de no realizarse fomenta delitos como el de robo y violación.

"En Culiacán nosotros no hemos hecho estudios, pero lo que sí hemos visto en la mayoría de los casos es que los puentes quedan en total abandono una vez que se construyen. Entonces, una vez que se construyen, no hay una autoridad gestora que le invierta dinero a los puentes para que siempre se mantengan", comenta.

"Aquí en Ciudad de México, por ejemplo, construyeron como siete puentes con elevadores, y después cambió la administración y los nuevos se dieron cuenta de que era un dineral lo que se tenía que invertir en solo darle mantenimiento a esos elevadores o a los puentes ponerles iluminación", asegura.

"Y entonces los dejaban en el abandono, y entonces se volvieron zonas de delincuencia. Como dato, por ejemplo, en Xalapa, Veracruz, hay unos puentes en donde cuando se mapearon dónde estaban las violaciones, se detectó que casi el 30 por ciento de las violaciones se daban en puentes peatonales. Eso habla de que esa infraestructura segrega poblaciones y las vulnera", explica.

 

Lo que SÍ se debería de hacer

El experto en movilidad urbana comenta que, en lugar de puentes peatonales, el Gobierno debe de impulsar cruceros seguros e incluyentes para todos los sectores de la población.

"Y entonces, lo que realmente deberíamos hacer en las campañas de Seguridad Vial es darle prioridad al peatón, lo cual significa que los puentes no deberían de existir y debajo de ellos debería haber cruces seguros. Y esos cruces entonces son cruces semafóricos, a nivel de calle, con lo que se llaman 'Revos' donde justo la banqueta se extiende de un extremo a otro, y entonces al tener esta elevación el automóvil forzosamente tiene que bajar la velocidad", dice

"Y de esta forma garantizas el Derecho a la movilidad de las personas, garantizas el Derecho a la accesibilidad para las personas con discapacidad o adultos mayores, y garantizas la seguridad de los más vulnerables que en este caso son las niñas y los niños. Además, si los hacen bien, estos cruces semafóricos pueden ser con sonidos para las personas que tienen alguna discapacidad visual", comenta.