Madre de joven pide investigar su muerte tras inconsistencias entre versión de suicidio y certificado de defunción

Belem Angulo
07 octubre 2026

Lorenia Salas señala que la versión oficial señala que se habría quitado la vida por inhalación de helio y el acta de defunción advierte que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento

Lorenia Salas, madre de Paulina Lisette Castillo Salas, exige a la Fiscalía de Sinaloa ampliar la investigación sobre la muerte de su hija, ocurrida hace nueve meses, luego de señalar inconsistencias entre la versión inicial de una muerte por inhalación de helio y el certificado de defunción, que establece asfixia por ahorcamiento

La joven, de 22 años y madre de un niño de entonces 2 años y medio, fue encontrada sin vida el 14 de enero en un cuarto rentado mediante una plataforma digital.

De acuerdo con su madre, inicialmente se le informó que se trataba de un aparente suicidio por inhalación de helio, sin embargo, posteriormente conoció que el certificado de defunción señala como causa de muerte la asfixia por ahorcamiento.

“Yo estoy pidiendo que se investigue si fue uno u otro caso. Inclusive, si es una inducción al suicidio, porque no lo sé, no lo tengo claro. Lo que sí tengo claro es que no se han hecho las investigaciones correspondientes”, sostuvo.

Salas afirmó que su hija presentaba señales físicas de ahorcamiento y cuestionó que, después de nueve meses, no se hayan realizado diligencias que considera necesarias para esclarecer lo ocurrido, entre ellas el levantamiento y comparación de huellas, así como declaraciones de todas las personas que tuvieron contacto con el lugar y encontraron el cuerpo.

También señaló que la mujer que rentó el inmueble está dispuesta a declarar y que incluso cuenta con información relacionada con las comunicaciones que Paulina sostuvo mediante la plataforma de hospedaje, pero, según la madre, no ha sido llamada por el Ministerio Público.

“Quiero saber si mi hija decidió quitarse la vida o alguien lo provocó, pero quiero saber la verdad. Lo merezco como madre. Lo exijo como madre”, expresó.

La familia también cuestionó el manejo de las pertenencias encontradas junto al cuerpo de Paulina.

Salas afirmó que inicialmente el Ministerio Público le informó que no tenía esos objetos y posteriormente le indicó que ya habían sido entregados, pero, según dijo, en la carpeta de investigación no encontró un oficio que estableciera a quién fueron entregados.

Por ello, pidió que el caso sea retirado del escritorio del agente del Ministerio Público Wilfredo Zazueta y que se realicen las diligencias necesarias para determinar si la muerte correspondió a un suicidio, una inducción al suicidio, un homicidio o un feminicidio.

“Yo ya estoy aquí para levantar la voz por mi hija, para que se le haga justicia, para saber yo la verdad”, manifestó.


Disputa por la custodia del hijo de Paulina

A la investigación por la muerte de su hija se suma el proceso judicial por la custodia del hijo de Paulina, un niño con autismo y no verbal que requiere atención permanente.

Salas explicó que, tras la muerte de su hija, el menor permaneció alrededor de 20 días separado de ella.

Posteriormente, una jueza ordenó que fuera entregado a su abuela materna, quien desde el 9 de febrero se hace cargo de él y de sus terapias.

La custodia es disputada por la madrastra de Paulina, quien, de acuerdo con Salas, argumenta derechos derivados de que el menor vivió en el domicilio familiar.

La abuela cuestionó que se le impida sacar al niño de Culiacán mientras se resuelve el proceso, pues ella tiene su residencia y trabajo en Guadalajara.

Explicó que ha tenido que permanecer en la ciudad y rentar una vivienda para poder atender a su nieto.

“Yo tenía constante relación con mi hija a pesar de que yo vivo en Guadalajara. Constante por llamadas. Yo venía a visitarla aquí”, afirmó.

Salas también denunció su inconformidad con las convivencias familiares ordenadas durante el proceso de custodia.

Aseguró que en una de ellas el menor habría sido llevado a la fuerza a la sala de convivencia pese a que lloraba y se resistía.

Ante ello, dijo haber presentado una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, donde, según relató, le informaron que existen elementos para investigar una posible vulneración de los derechos del niño.

La madre de Paulina insistió en que no busca acusar a una persona en particular, sino que las autoridades determinen qué ocurrió.

“No quiero acusar a nadie. Pero si hay culpables, quiero que sean castigados. Porque a mi hija nadie me la va a regresar”, señaló.

El abogado de la familia, Martín Aguirre explicó que la carpeta de investigación fue iniciada como homicidio y que la representación de la familia ha solicitado diversas diligencias y datos de prueba, entre ellos peritajes de dactiloscopía, documentos y testimoniales.

“Estamos presentes de un suicidio, de una inducción a suicidio, de un homicidio o un feminicidio, dependiendo de las circunstancias, pero necesitamos el mismo manantial de datos de pruebas encontrados o de los indicios encontrados en el lugar de los hechos”, expuso.

Afirmó que, a casi nueve meses de los hechos, aún existen solicitudes de investigación pendientes de respuesta por parte de la Fiscalía, por lo que la familia reclama que se determine la línea de investigación correspondiente con base en los datos de prueba.