Morenista pide revisar concesiones de estadios, en manos de priistas de Sinaloa
"En la tribuna Yeraldine Bonilla, presidenta de la Comisión de Juventud y el Deporte, cuestiona gastos excesivos del Gobierno estatal en espacios deportivos de usufructo privado"
A revisar las concesiones de estadios deportivos a particulares y que éstos pasen al control de los municipios, planteó la Diputada Yeraldine Bonilla Valverde.
En tribuna la morenista exhortó al Gobierno estatal a revisar en participar la concesión del estadio de futbol “Carlos González y González”, conocido como Banorte o “De Los Dorados”.

La presidenta de la Comisión de Juventud y el Deporte resaltó que una de las principales características de la política deportiva en los últimos sexenios ha sido la inversión pública en la construcción y remodelación de estadios
“En la mayoría de los casos”, enfatizó, “concesionados a particulares”.
En Sinaloa, precisó, el Gobierno del Estado ha reconocido un gasto de mil 555 millones de pesos en éstos, en los últimos años.
Gasto que se ha realizado sin cumplir con las formalidades y sin planeación, con el interés de beneficiar a empresarios y políticos ligados al PRI, fustigó.
“La familia del ex Gobernador Antonio Toledo Corro y el ex dirigente del PRI en Sinaloa, Joaquín Vega Acuña, explotan de manera comercial los estadios municipales de Mazatlán y Los Mochis”, remarcó.
Para estos dos estadios, detalló, el Gobierno del Estado destinó 667 millones de pesos durante los ejercicios fiscales de 2017 y 2018.
“Y que se sepa, hasta ahora no ha sido reintegrado un solo centavo a las arcas públicas, a pesar del evidente beneficio particular y directo, producto del discrecional gasto público”, aseveró.
Otra inversión poco clara, expuso, es la que aplica con 459 millones para la construcción de un estadio de futbol profesional en Mazatlán.
Y una más es la que se realiza en el llamado estadio Banorte, detalló.
El Banorte, también conocido como “De los Dorados”, citó, es una propiedad estatal, no del Gobernador, sino del pueblo de Sinaloa, mismo que se construyó en 2003.
“Y al que este Congreso concesionó en 2004 a la empresa Estadios de Sinaloa, propiedad del empresario favorito de los gobiernos del PRI, Eustaquio de Nicolás. Favorito, entre peréntesis, porque lo mismo se le renta, que se le compran edificios, sin ninguna licitación pública”, puntualizó.
Bonilla Valverde advirtió que en este caso la concesión tendría una vigencia del 2 de agosto de 2004 al 31 de julio del 2018, por lo cual ésta ya se venció.
Pese a ello, añadió, el Gobierno estatal en vez de recuperar la propiedad, aplicó 70 millones de pesos más a la remodelación del inmueble, lo cual permitió al concesionario aumentar el precio de las entradas.
“Sin duda, la concluida concesión requiere ser revisada, no sólo porque como queda claro, sigue en manos del mismo particular, sin que medie formalidad alguna y a cambio de que el empresario se embolse millonarias sumas, a costa de inversiones públicas, como la que le produjo la venta del nombre del estadio a Banorte”, criticó.
La morenista pidió al Congreso revisar esta concesión y pedir una “investigación inmediata” de la Auditoría Superior del Estado sobre el tema.
Bonilla Valverde exhortó al Gobernador para que se plantee la conveniencia de donar el estadio de Culiacán, así como el de Mazatlán, a los ayuntamientos.